martes, 24 de noviembre de 2020
Israel: Misterio y Revelación
Israel: Misterio y Revelación
Capítulo I
BOSQUEJO HISTÓRICO
Origen Sobrenatural
La historia de Israel comenzó en el corazón de Di-s. Usando nuestro lenguaje limitado al tiempo y el espacio podríamos decir que antes de la creación misma, cuando el Señor decidió concebir Su plan para nosotros, Israel nació.
Esto significa que la creación de la nación de Israel no fue algo que se le ocurrió a Di-s en algún punto determinado de la historia de la humanidad, sino desde mucho, mucho antes.
En otras palabras, Israel responde a un programa divinamente ordenado previo a la fundación del mundo. Su manifestación concreta aparece en un momento determinado de la historia de la humanidad, pero el plan había sido concebido anticipadamente.
Así como el Mesías fue "destinado desde antes de la fundación del mundo", pero su manifestación concreta no ocurrió sino "en los postreros tiempos"1, así el pueblo de donde vendría el Mesías fue concebido desde el principio en el corazón de Di-s, pero su revelación histórica comienza a tener lugar en un momento determinado hace aproximadamente 4.000 años con el llamamiento de Avram y sus dos descendientes escogidos: Yisac y Yacov.
Así pues, Avram, Yisac y Yacov son los padres de la nación de Israel, el pueblo de Adonai.
La Vida de los Patriarcas
Tanto el Primer Libro de Moshe (Moisés) como los descubrimientos arqueológicos encontrados en la región de Mesopotamia, y que datan de la época de nuestros padres, nos muestran que fueron nómadas que se movían con sus familias y sus ganados hacia las tierras de los mejores pastos ubicados en una zona geográfica privilegiada del mundo: el fértil creciente.
La diferencia entre la vida de nuestros padres y la del resto de la familias también nómadas de su generación fue establecida por el hecho de que mientras los demás se movían en base a la dirección que le daban sus propias creencias, sus dioses y sus motivaciones personales, la de nuestros padres respondía a una dirección sobrenatural dada por YHVH que ellos creyeron, aceptaron y obedecieron al punto que este YHVH vino a ser su Di-s y ellos vinieron a ser los patriarcas de Su pueblo2.
De ahí que cuando hablamos de Di-s de Avraham, Yisac y Yacov estamos refiriéndonos a YHVH, el Señor, a diferencia del resto de las familias y ciudades-naciones circunvecinas que no creyeron, ni adoraron, ni reconocieron, ni obedecieron al Di-s de nuestros mayores.
Así pues, mientras las otras familias nómadas de la misma época se movían sin dirección divina, Avraham, Yisac y Yacov lo hicieron bajo la orientación de Aquél a quien habían reconocido como su Señor. Esto es lo que hace de su historia, precisamente, historia sagrada3. Moshe (Moisés) en su primer libro nos cuenta cómo Avram le creyó a Di-s y salió de Ur de los Caldeos sin saber exactamente hacia dónde iba, confiando únicamente en la promesa de una tierra que YHVH si Di-s le mostraría.
Las implicaciones teológicas, culturales y sociales de la salida de nuestro padre Avraham de Ur a Canaán son claves para entender la magnitud de fe que tuvo que tener para abandonar sus dioses, su politeísmo, su paganismo, su cultura gentil y sus posibilidades económicas en el centro más avanzado de su época para dirigirse hacia un lugar que no conocía, aceptar una fe que tampoco conocía y un destino que, para el momento de su salida, le era borroso e incierto.
Un rabino antiguo4 diría después que Avram se sostuvo "como viendo al invisible" y plenamente convencido en fe que YHVH sería poderoso para hacer "todo lo que había prometido".
Así pues cuando YHVH le dice a Avram "sal fuera de Ur" y Avram obedece, la creación de Israel como pueblo de Di-s comenzó a tomar forma histórica concreta.
Moshe también nos informa que en virtud de los hechos que habían tenido lugar con Agar y de las discrepancias levantadas entre ésta y Sharah (Sara) la esposa de Avram, YHVH le aseguró a nuestro padre que Yisac, el hijo de la promesa, sería el legítimo heredero de todo aquello que le fue dicho a nuestro padre (Gen. 15:1-5; 21:12).
Más tarde Yisac, cuando tuvo que pasar la promesa recibida de Avraham a uno se sus hijos, como YHVH había dicho antes del nacimiento de los dos muchachos, los acontecimientos le llevaron a entregarla a Yacov, el depositario según el Señor, de lo que había sido prometido a Avraham nuestro padre.
Moshe también nos cuenta que Yacov enfrentando una grande hambre que había venido a toda la cuenca del mediterráneo y en el anticipado conocimiento del Señor con los hechos ocurridos en uno de sus hijos Yoseph (José), fue guiado sobrenaturalmente a Egipto en donde se ubicó con sus doce hijos y sus familias en una región conocida como Gosén dónde, bajo el amparo de Yoseph quién para la época gozaba de una posición privilegiada en el gobierno Egipcio, el patriarca y sus hijos pudieron establecerse libremente y comenzar a multiplicarse rápidamente.
Debido a la muerte del Faraón amigo de Yoseph y los eventos internacionales que ocurrían en la zona para la época, la nueva dinastía Egipcia comenzó a considerar seriamente las implicaciones políticas que tendrían para el país la presencia de tantos "extranjeros hebreos" dentro de sus fronteras y consecuentemente las relaciones entre ambos pueblos comenzaron a enfriarse.
Todo parece indicar que Yoseph fue revelado de sus funciones y luego de la muerte de Yacov y de Yoseph y de aquella primera generación venida con ellos, los ahora muchos descendientes de Avraham, Yisac y Yacov por decreto gubernamental, fueron cambiados de condición y pasaron de extranjeros residentes legales, a exclavos.
El Exodo
Luego de casi cuatrocientos años de esclavitud, trabajos forzados, hambre, miseria, dolor y la muerte misma, pero milagrosamente sobreviviendo a las terribles condiciones de la esclavitud egipcia, llegando el cumplimiento del tiempo, YHVH mismo, cumpliendo las promesas dadas a los patriarcas, visitó a nuestro pueblo y levantó a Moshe (Moisés) como Su intermediario para que, con vara en mano y con gran poder, nuestro pueblo pudiera salir victoriosa y milagrosamente de la tierra de Egipto.
Así pues, el mismo Di-s quién llamó a Avram para que saliera de Ur, ahora llamaba a nuestro pueblo para que saliera de Egipto hacia la tierra que había prometido a nuestros padres y vinieran a ser constituidos de pueblo tribal en una nación, no al estilo de las otras naciones de la tierra, sino totalmente diferente, en una nación santa: la nación de Di-s5.
Como podemos imaginar, la salida de Egipto, las condiciones, circunstancias y manera en que esa salida ocurrió, dejaron una huella en la conciencia nacional de nuestra nación que es imposible de olvidar.
El hecho ha venido a ser realmente el punto histórico que marca el nacimiento de la nación de Israel. Así pues, lo que había venido gestándose en la matriz de la historia de Avraham, Yisac y Yacov, ahora se había convertido en una criatura lista para su alumbramiento.
Los dolores de la esclavitud eran síntomas del parto que se acercaba y la salida de Egipto constituyó pues el momento del nacimiento de la nación de Di-s. El líquido amniótico del Mar Rojo fue tocado y el camino quedó abierto para que surgiera del silencio y de las sombras, el grito de una criatura que comenzaba a respirar por sí misma para traer con ella la posibilidad de la realización de las promesas antiguas que habían sido dadas a los padres.
Israel había nacido, había llegado al mundo y ahora comenzaría el largo proceso del aprendizaje hasta que llegara a la madurez plena del propósito escondido en Di-s que determina su razón de ser y su destino eterno.
Tres meses después de la salida de los hijos de Israel de Egipto6, llegaron a Sinaí y allí YHVH confirmó con ellos el pacto que previamente había dado a los patriarcas y, a una voz, nuestro pueblo aceptó el compromiso de consagrarse solamente al Señor y de servir a los propósitos santos por los cuales había sido redimido de la esclavitud egipcia.
Entonces, como testimonio del Pacto, YHVH no dio la Torah en forma escrita, para que la fe que había conocido nuestros padres oralmente, ahora pudiera ser conservada y trasmitida apropiadamente para las generaciones venideras7.
Esta Torah comenzó a ser redactada por YHVH mismo en dos tablas de piedra8 que contenían los Diez Mandamientos o Instrucciones que el Señor estaba dando como parte de la herencia que viene rodando de Avraham, Yisac y Yacov.
El resto de las instrucciones de nuestro Di-s Moshe las copió después en un rollo que fue guardado celosamente por nuestro pueblo y que es nuestra constitución nacional.
Mientras los hijos de Israel estuvieron por el desierto, habitaron en cabañas o tiendas de campaña. El día que YHVH anunció a Moshe que descendería sobre el monte Sinaí en presencia de todos para darnos Sus instrucciones y mandamientos, todo nuestro pueblo, habiéndose preparado con anticipación y saliendo de sus tiendas, se dirigió en solemne congregación al lugar señalado para su encuentro con YHVH.
Como recordatorio de estos tres eventos: la salida de Egipto, la entrega de la Torah y nuestra supervivencia sobrenatural en tiendas de campaña, el Señor nuesto Di-s nos entregó sendos memoriales para que nunca nos olvidemos de Su amor y Su gracia al darnos, sin nosotros merecerlo, la libertad política, la constitución nacional y el poder para sobrevivir aún en las condiciones más extremas y difíciles.
Estos memoriales están contenidos dentro de tres grandes festivales: el de Pesach (Pascua) el de Shavuot (Pentecostés) y el de Sukkot (Tabernáculos). Así pue, cada año, en el tiempo establecido por nuestro Di-s, los israelitas y todos aquellos que voluntariamente han venido a refugiarse debajo de las alas del Di-s de Avraham, Yisac y Yacov, celebramos estas fiestas como testimonio de lo que YHVH hizo por nosotros y ha prometido consumar en nosotros como pueblo suyo y ovejas de su prado.
Sin embargo, no siempre Israel fue fiel al Señor. Hubieron momentos en que nuestros padres desobedecieron las instrucciones divinas y el Señor tuvo que disciplinarlos duramente para que aprendiéramos a andar en Sus caminos, obedecer Sus preceptos y estar en condiciones de cumplir Su propósito al contituirnos como nación suya.
Por lo tanto, de la misma manera que el padre que ama disciplina a su hijo, así nuestro pueblo ha tenido que ser disciplinado y corregido por nuestro Di-s.
En virtud de que Israel pecó contra el Señor con la creación de una adoración mezclada con paganismo agipcio al fundir un becerro de oro y pretender que podemos adorar al Señor según nuestros propios pensamientos y usando los símbolos y las creencias de las naciones paganas, el Señor se enojó contra nuestro pueblo e hizo grandes estragos entre nuestras familias9.
Más tarde, aún cuando las palabras de dos de nuestros líderes más importantes después de Moisés, Josué y Caleb, fueron dignas de fe, nuestro pueblo, pecando de nuevo contra nuestros Di-s, no dio crédito al mensaje del Señor y se llenaron de miedo contra los habitantes de Canaán.
Por lo tanto, el Señor se enojó otra vez contra nuestro pueblo y nos hizo regresar al desierto y así estuvimos viajando de un lado al otro por 40 años, hasta que toda aquella generación que no le creyó al Señor, fue reunida a sus padres.
La Conquista
Finalmente el Señor nos hizo entrar en la tierra prometida a Avraham, Yisac y Yacov lo cual hicimos bajo la dirección de Yoshua (Josué) el siervo de Moshe.
Pero la tierra prometida había que conquistarla. No fue fácil. Fueron muchos años de grandes batallas, derrotas, victorias, hasta que finalmente el Señor echó a los ocupantes de aquella tierra que se había revelado contra El y que habían llenado con sus prácticas paganas, la copa de la paciencia del Señor.
La entrada a la tierra de promisión tuvo lugar aproximadamente al comienzo del siglo 13 a.M.
Una vez tomada posesión de casi la totalidad de la herencia de la tierra que nos vino por medio de la promesa dada a Avraham, Israel pasó de ser un pueblo nómada a un pueblo sedentario y aunque la industria de la ganadería siempre se mantuvo, ahora las de la agricultura y el comercio fueron añadidas para comenzar a crear una infraestructura económica que sería la base material de la vida nacional de nuestro pueblo.
La Teocracia
A partir de la muerte de Yoshua y de la generación pionera que conquistó la tierra, por espacio de dos siglos, alternados por períodos de paz y de guerra, de obedencia y de desobedencia, de castigo divino y de visitación celestial, el Señor fue dando forma a la nación sacada de Egipto por medio de ciertos gobernantes que El mismo levantaba en momentos de crisis para dirigir al pueblo e ir formando su identidad nacional.
Este período de la historia de Israel es conocido como el de una teocracia, cuando nuestro Di-s mismo dirigía y protegía la nación que iba formando por medio de los sacerdotes y los gobernadores o jueces, la conciencia mesiánica que marcaba el destino y el propósito de Di-s en constituirnos como nacióndel pacto.
Como nuestro pueblo no comprendía todavía las grandes responsabilidades que había contraído con YHVH y subestimando el valor del sisitema teocrático que imperaba en la nación, bajo las amenazas de los enemigos fronterizos, especialmente de entre los Filisteos, los hijos de Israel pensaron que la mejor lanera de organizar la nación sería por medio del establecimiento de una monarquía y un ejército bien organizado que pudiera dirigir los destinos del pueblo y defender las conquistas establecidas.
Así que pudieron a Shamuel (Samuel) uno de sus gobernadores más capaces, que llevara a la nación de una organización tribal a una organización diferente.
La Monarquía
Las implicaciones espirituales de esta acción fueron muy serias pues tanto Shamuel como YHVH fueron consternados por el hecho de que el pueblo no entendía todavía su rol especial y su relación única con el Señor y la confianza que deberían tener en que el Señor sería su protector y su guardador mientras ellos procuraran hacer Su voluntad y agradarle en todo.
No obstante, después de consultar con YHVH, Shamuel hizo los preparativos para reorganizar la nación de un sistema teocrático a un sistema monárquico.
Shaúl
Nuestro primer rey fue Shaúl (Saúl) quién aproximadamente en el 1040 a.M. fue ungido por Shamuel. Shaúl es por lo tanto el enlace político entre el sistema teocrático y el monarquíco, y el punto de transición entre un sistema de organización tribal al de un sistema de organización absolutista.
Después de casi 30 años de gobierno, Shaúl no fue capaz de establecer el control israelita en la Tierra Prometida y debido a su temperamento y prejuicios militares, cayó en una serie de apostasías que le costaron el trono.
Sin embargo, el sucesor, David, logró establecer la monarquía recibida en todas sus fronteras y convirtió a Israel en una potencia militar y política de la época.
David pudo finalmente vencer a los filisteos y también desarrollar un programa de seguridad fronteriza que aseguró un período marcado por la paz, la abundancia y la prosperidad nacional.
Durante el tiempo de su reinado (1010-970 a.M.), David se las ingenió para unificar a todas las tribus de Israel de tal manera que el pueblo comenzó a pensar en términos de nación más que en términos de tribus aisladas.
Parte de su éxito se debió, no solamente a sus increíbles dotes de mando, sino también a su capacidad para ser sensible a la dirección de su Di-s aún en los momentos más oscuros y críticos de su vida como creyente. Inteligentemente constituyó a Jerusalén como la capital de Israel y esto propició que la unidad política de la nación fuera sin duda establecida.
De profunda efectividad espiritual, David no solamente estableció la nación sobre las bases seguras de una política apropiada, una economía sólida y un ejército bien entrenado pero, además, sobre el fundamento de la Toráh, hizo los preparativos para la construcción del Templo, la reorganización sacerdotal y levítica para la adoración, y la creación de inumerables instrumentos musicales con el mismo fin, en adición a las piezas litúrgicas que escribió y que todavía nos parecen salidas de sus manos cuando leemos sus salmos inspirados.
Salomón
A la muerte de David, su hijo Salomón ocupó el trono de Israel, por un período de casi 40 años, entre el 970-930 a.M.
Salomón añadió a la unidad política, social y económica de la nación, la religiosa. El templo que había soñado su padre, él lo contruyó después de muchos años de intenso trabajo y de grandes esfuerzos nacionales e internacionales.
Hombre amante de la paz, Salomón quiso asegurarse sus fronteras entrando en convenios foráneos por medio de la estrategia de matrimonios políticos que finalmente lo alejaron de su fe y de su Di-s y llevaron a la nación, de la cúspide de su gloria monoteísta, a la humillación de su vergüenza pagana, llenando a la propia Jerusalén y sus alrededores, de altares gentiles y de adoraciones onerosas que a la postre atrajeron el juicio de Di-s sobre una nación que no terminaba de comprender la razón profética de su creación y la función escatológica de su destino.
Tres libros de la TANAK son atribuidos a Salomón; el último, Eclesiastés, nos muestra su proceso de arrepentimiento y su restauración espiritual al proclamar sin rodeos que a fin de cuentas lo único que vale es Di-s y sus mandamientos (Eclesiastés 12:13).
Los Profetas
Desde el mismo nacimiento de la nación y más tarde de forma creciente, la profecía y el profeta ocuparon un lugar importante en el desarrollo de la vida nacional hebrea.
Los profetas fueron hombres inspirados, carismáticos, dotados del don de revelación y que actuaron en ocasiones como predicadores ambulantes, en ocasiones como sonsejeros reales y en la mayoría de las veces, como implacables críticos de un sistema que se olvidaba de la Torá y de las responsabilidades del Pacto con Adonai.
Prestos a condenar la injusticia no importando de dónde viniera y a proclamar los juicios más severos contra los violadores de la Alianza, también tuvieron un corazón repleto de ternura para recibir con los brazos abierto a los hijos que regresaban al Di-s de Israel que los había enviado.
Ellos fueron la conciencia espiritual y social de la nación, su alma misma, y sus mensajes, algunos de los cuales escribieron y se preservaron para nosotros en la TANAK, constituyendo la brújula nacional tanto en su expresión social como moral y teológica.
División de la Monarquía
Como habíamos dicho previamente, los últimos años de Salomón ben David se caracterizaron por serias dificultades espirituales que rayaban en la apostasía misma. Así pues, el juicio divino fue anunciado y los profetas se encargaron de proclamar la acción del Di-s de Israel contra lo que había sido denunciado como pecado y violación del Pacto.
No obstante, por amor a David, el Señor propuso el juicio hasta que Salomón llegara al final de sus días.
Esos días se caracterizaron por una profunda depresión no solamente de carácter religioso sino también económico, lo cual trajo una gran inflación y severas tarifas en los impuestos fiscales.
Por supuesto, el descontento popular no se hizo esperar y la llegada al trono de Roboam el heredero, no parecía nada segura, y menos cuando uno de los líderes naturales, recién regresado del exilio, en asamblea constitutiva, exige un programa de recortes presupuestales y de reducción de los impuestos para dar su voto al nuevo monarca.
Todo parecía indicar que habían tasas preferenciales ventajosas para el Sur donde estaban localizadas Judá, la familia real y Jerusalén la capital, e impuestos más altos para el Norte, que eran mayoría étnica.
Después de algunos días de deliberaciones, las decisiones de Roboam y su gabinete no solamente defraudaron las esperanzas del pueblo sino que además las desafiaron lo cual provocó una ruptura política que llevó la nación al borde mismo de una guerra civil y, a no ser la intervención divino, habría traído consecuencias totalmente imprevisibles para supervivencia.
En todo caso, la otrora gran unidad militar, política y religiosa que había dado cohesión y nacionalidad a los israelitas bajo sus primeros tres reyes, y que por los últimos varios años venía resquebrajándose, en un momento histórico único concluyó con la división más aguda jamás experimentada por Israel en todas sus memorias.
Diez tribus se separaron de Judá y de la Casa de David y solamente una, la de Benyamim, permaneció leal al trono davídico. Era el año 930 a.M. e Israel durmió esa noche convertido en dos naciones: El Reino del Sur y el Reino del Norte y nunca más se han vuelto a reunificar de nuevo como al principio.
El Reino del Norte, también conocido como Casa de Israel, situó su capital en Samaria, mientras el Reino del Sur, la Casa de Judá, continuó con su capital Jerusalén.
Los israelitas del Norte continuaron separados por espacio de unos 200 años y tuvieron en su trono a 19 reyes, mientras los israelitas del Sur, también con 19 monarcas, perduraron en su territorio por unos 350 años.
Mientras esto sucedía en Eretz Israel, en el campo internacional las potencias de Asiria y Babilonia comenzaban a erguirse. La primera destruyó el reino norteño y envió al exilio mundial, después de varias invasiones, a los israelitas de Samaria que quedó bajo el control asirio a partir del 725 a.M.
La segunda destruyó el reino sureño y envió al exilio babilónico, después de dos invasiones, a los israelitas de Judá quienes vieron con sus propios ojos como su gran capital, Jerusalén era destruida, quemada y reducida a escombros. Era el año 586 a.M.
El Exilio Asirio 725 a.M.
Este fue el Primer Exilio de Israel. Como vimos previamente, los asirios despojaron a los israelitas del Norte de su tierra y los que no fueron esparcidos hacia todos los puntos cardinales del mundo, fueron llevados a Asiria y obligados a casarse con asirios mientras que los asirios traídos a Samaria, emparentaron con los norteños que allí quedaban.
De esta manera, la Casa de Israel desapareció fisicamente de la tierra y el mensaje de los profetas se cumplió palabra por palabra, haciendo del Israel del Norte una verdadera "torta no volteada"11 zarandeada entre "todos los pueblos"12 como testimonio del juicio de Di-s sobre una nación que no se arrepintió de sus pecados, ni de sus fornicaciones, ni de su paganismo, ni de sus desobediencias.
Este exilio marcó el comienzo de la diáspora hebrea, en este caso iniciada por los israelitas norteños también conocidos como Casa de Israel.
El Exilio Babilónico 725 - 516 a.M.
Por su parte, la Casa de Judá que sobrevivió a la caída de Samaria, también fue destruida, pero por los babilonios quienes finalmente llevaron cautivo lo mejor del pueblo a partir del 586 a.M., es decir, unos 140 años después del exilio asirio. Las causas, sin embargo, fueron prácticamente las mismas: abandono de los caminos del Señor, desobediencia a la Torá y la aceptación de la idolatría.
Como podemos apreciar, éste de Babilonia, fue el Segundo Exilio de Israel; sin embargo, debido a su naturaleza, es decir, localizados geográficamente en un sólo punto cardinal y debido también a las condiciones impuestas que permitieron a los israelitas de Judá convivir unidos, las expectativas del regreso y la añoranza por Jerusalén, sumando al mensaje de esperanza de los profetas del exilio, mantuvo latente no solamente la identidad hebrea de los hijos de Judá que había sido perdida por los hijos de Israel en el Norte, pero también la idea del regreso.
Sus poetas lo expresaron muy bien cuando junto a los ríos de Babilonia exclamaban cada tarde:
Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos,
y aún llorábamos, acordándonos de Sión.
Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que catásemos,
Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:
Cantadnos algunos de los cánticos de Sión.
¿Cómo cantaremos cántico de Adonai en tierra de extraños?
Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra si destreza.
Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría.
Salmo 137:1-6
Mientras los israelitas del Norte perdieron su sentido de nación y su identidad hebrea y quedaban esparcidos y aislados entre todas las naciones de la tierra, los del Sur pudieron mantener su identidad israelita y comenzaron a desarrollar su fe y su teología en las nuevas condiciones impuestas, sin Templo, sin sacrificios y sin tierra.
Como este segundo exilio estuvo conformado por lo que conocemos como la Casa de Judá, el exilio babilónico fue la cuna de lo que después conoceremos con el nombre oficial de Judaísmo.
Al mismo tiempo, la desaparición del Reino del Norte dejó solamente la tierra al del Sur, conocida geográficamente como Judá, y este hecho dio el nombre oficial a los que vendrían a ser, por un largo e indefinido tiempo, los representantes de toda la nación: los judíos.
Los judíos pues, esto es los israelitas del Sur, produjeron en Babilonia la identidad, la teología y la liturgia suficientes como para garantizar no solamente la supervivencia de la nación de Israel que ahora existía en ellos, pero también las bases ideológicas que mantuvieron vivas sus esperanzas nacionales y sus estructuras religiosas de tal manera que aquellas esperanzas pudieran de nuevo echar los cimientos de un regreso digno, sin las manchas de la idolatría y la desobediencia a la Torá.
La destrucción de Samaria primero, su exilio mundial posterior y la destrucción después de Jesrusalén y el Templo y el exilio babilónico que le siguió, se conocen en nuestra nación como la Historia del Primer Templo.
EL SEGUNDO TEMPLO
La gesta de nuestra nación, fraccionada en dos a partir de la división del reino en el 930 a.M., continúa su curso unilateral por medio de la supervivencia de los israelitas de Judá, es decir, los judíos.
Esta historia entra en un nuevo período después de su regreso del exilio babilónico a partir del 538 a.M. que permitió la construcción del Segundo Templo que da nombre precisamente a este nuevo período.
Con la desaparición del imperio babilónico en manos de los medos, Ciro el persa, nuevo monarca mundial, autoriza el regreso de los judíos a Eretz Israel.
Aproximadamente 50,000 lo hicieron de inmediato bajo la dirección de un heredero al trono de David, Zorobabel. La mayoría, sin embargo, establecida en Babilonia y gozando de libertades económicas y religiosas, prefirieron la seguridad que ofrecía el imperio a los riesgos de la reconstrucción nacional y por lo menos en este primer regreso, quedaron en el exilio.
Una generación después, otra ola de exiliados sureños regresa bajo el liderazgo de Esdras, el "escriba versado en la Torah" quién, uniéndose a la previamente establecida con Zorobabel, retoma los destinos de la nación de Israel y la representa debido a la ausencia de sus hermanos los israelitas norteños de los cuales nunca más se ha tenido noticia histórica precisa.
El establecimiento pues de ambos retornos en Eretz Israel marca la consolidación de las conquistas del primer grupo y bajo el amparo de nuestro Di-s por medio de la monarquía medo-persa, con el templo reconstruido sobre las ruinas del primero, una teocracia profética asumió la dirección nacional de la nación que comienza a tomar de nuevo su conciencia nacional y su unidad religiosa guiados por la Gran Asamblea y los profetas posteriores que le dieron sentido al pueblo, al frente de los cuales destacan hombres como Nehemías, Esdras, Hageo, Zacarías y Malaquías, entre otros.
Jerusalén ha resucitado, también el Templo, pero no la independencia nacional absoluta y los judíos sienten sobre sus hombros la necesidad e consolidar las esperanzas proféticas y las ansias mesiánicas que habían venido desarrollándose a lo largo de todos esos difíciles años a partir de la monarquía dividida.
Al paso del tiempo, los medo-persas fueron sustituidos por los griegos quienes controlaron el área por medio de los seléucidas (333-140 a.M.).
El Imperio Griego, que produjo la cultura helenista, a la muerte de Alejandro Magno se dividió en cuatro grandes secciones, dos de las cuales fueron las más importantes: los Ptolomeos al Sur y los Seléucidas al Norte.
Los últimos controlaron la tierra de los judíos, pero no a los judíos de la tierra, así que intentaron conquistarnos el corazón por la asimilación primero y por la imposición militar después.
En efecto, Antíoco Epífanes, el general sirio, ordenó la prohibición del Shabat y el resto de las festividades, profanó el Templo e impuso un sistema de adoración y un estilo de vida pagano que provocó la rebelión de los judíos a partir del año 166 a.M.
Dirigidos por Matatías de la familia Hasmonea, descendientes de Leví y más tarde por su hijo Judas el Macabeo, los judíos finalmente echaron a los sirios de la tierra, purificaron el Templo y restauraron la cultura hebrea (164 a.M.) en toda la nación. La fiesta de Hanukkah o Dedicación marca ese momento histórico.
Notas:
1 --> Esdras 7:6
2 --> Desde el punto de vista teológico, existe la diferencia entre "historia" e "histórico". (En inglés esto viene dado por los conceptos "Story" y "History", en alemán "Geschichte" y en francés "Histoire"). Desde el punto de vista de esta obra, cuando hablamos de Historia Sagrada en referencia a Israel, estamos pensando en algo más que en la simple exposición de eventos que tuvieron lugar (Historia); se trata de la interveción directa de Di-s en esos eventos y en la manera sobrenatural e inspirada cómo fueron preservados y comunicados a las generaciones posteriores (Historia Sagrada). Para una discusión más profunda del tema, sugerimos al lector la obra Will Herberg, "fasith Enacted as History: Essays in Biblical Theology", Filadelfia, Wesr-minster, 1976, especialmente a partir de la página 132 dónde el autor trata con cinco significados específicos del término.
3 --> Romanos 4:21
4 --> Exodo (Shemot) 19:1-6
5 --> Exodo (Shemot) 19:1
6 --> El Término hebreo Torah significa literalmente "instrucción" o "enseñanza" cuyo enfoque está en la manera como un hijo de Israel debe vivir y andar delante de Di-s. Estas instrucciones expresan la voluntad de Di-s para su pueblo y establecen la santidad o separación de lo secular y pecaminoso como el estilo de vida que el Señor desea para aquellos que han sido llamados a ser herederos del Reino. Debido a que se tradujo en la LXX como "nomos", cuando esta palabra griega vino a significar "ley", lo cual da la impresión de algo que oprime o esclaviza. Nada más lejos de la verdad. Torah nunca conlleva la idea de opresión, sino todo lo contrario, de protección y libertad, de seguridad y éxito, de orden y santidad. Por otro lado, el término que tiene diferentes significados, en su sentido primario indica las enseñanzas o instrucciones que YHVH dio a Israel por medio de Moisés conocidos también como Pentateuco. En esta obra, excepto que se indique de otra manera, Torah siempre tendrá como referencia los escritos de Moisés.
7 --> Según la tradición oral, se trataba de dos grandes piedras de zafiro, transparentes y que, a proyectarse en ellas las llamas del Sinaí, parecían de fuego. Considere Deuteronomio 33:2.
8 --> Exodo (Shemot) 31:18-35
9 --> Oseas 7:8
11 --> Amós 9:9
12 --> Esdras 7:6
¿Qué es la Fe Nazarena?
INTRODUCCION A LA FE NAZARENA O NETZARIM
¿Qué es la Fe Nazarena?
¿Quiénes fueron los Nazarenos?
Los primeros creyentes en Yahoshúa (Yeshúa) fueron una secta israelita conocida como los “Nazarenos” o en hebreo “Netzarím” (Hechos 11:19; 24:15). El “padre de la iglesia” Jerónimo (siglo 4) describe a estos nazarenos como “los que aceptan al Mesías de tal manera que no cesan de observar la Ley.” (Jerónimo; Sobre Isa. 8:14). El “padre de la iglesia” del siglo cuatro, Epifanio, da una descripción más detallada:
“Pero estos sectarios... no se llaman a sí mismo cristianos –sino “Nazarenos,”... Sin embargo son simplemente israelitas completos. Usan no sólo el Nuevo Testamento sino también el Antiguo Testamento, como hacen los israelitas... No tienen ideas diferentes, sino confiesan todo exactamente como lo proclama la Ley y a la manera israelita –excepto por su creencia en el Mesías, si se quiere. Porque reconocen tanto la resurrección de los muertos como la creación divina de todas las cosas, y declaran que D-s es uno, y que su Hijo es Yeshúa el Mesías. Están adiestrados finamente en el hebreo. Porque entre ellos la Ley completa, los Profetas, y los Escritos se leen en hebreo, como ciertamente se hace entre los israelitas. Son diferentes de los judíos, y diferentes de los cristianos, solamente en lo que siguen. Están en desacuerdo con los judíos porque han venido a la fe del Mesías; pero como aún están dirigidos por la Ley –la circuncisión, el Sábado, y el resto- no están de acuerdo con los cristianos... no son nada más que israelitas... Tiene la Buena Nueva según Mateo muy completa en hebreo. Porque es claro que ellos aún la preservan, en el alfabeto hebreo, como fue escrita originalmente.” (Epifanio; Panarion 29)
La fe nazarena sostiene una creencia en Yahoshúa como el Mesías. No abandonamos la identidad, la herencia y la cultura israelitas para “convertirnos” a una religión nueva o extranjera. Para algunos el concepto de israelitas que creen en Yeshúa y practican la fe de Israel es una contradicción de términos. La sabiduría común es que en un lado uno tiene a los israelitas y la fe hebrea, y en el otro tiene a los gentiles y el cristianismo. Sin embargo, en el siglo primero había literalmente centenares de centenares de israelitas seguidores de Yeshúa (Hechos 2:41, 47; 4:4; 6:7; 9:31; 21:20). Eran celosos por la Toráh (Hechos 15:19-21; 21:17-27), y se reunían en las sinagogas (Santiago 11; 2:2). La gran pregunta entonces era si Yahoshúa había venido para los gentiles también (Hechos 10; Hechos 15). La mayor paradoja en la historia ocurrió eventualmente, porque hoy día la gente se cuestiona cómo puede uno seguir a Yeshúa y seguir siendo israelita.
Hoy día buscamos poner a Yahoshúa de vuelta en el contexto de la fe de Israel del primer siglo. La fe nazarena es un renacimiento espiritual, un reavivamiento, un retorno a la fe pura de los nazarenos del primer siglo. Un retorno al Tanákh y a la raíz del olivo (Rom.11).
Como nos dice el profeta Jeremiah:
Así dice Yhwh: “Párense por los caminos y busquen y pregunten por las sendas antiguas, dónde está el buen camino, y anden en él, y hallarán reposo para sus almas...” (Jer. 6:16).
Los Nazarenos se abstienen de llamarse cristianos. El primer uso del término cristiano fue en Antioquía, entre los primeros seguidores gentiles de Yahoshúa (Hechos 11:26) para describir a los seguidores gentiles de Yahoshúa. Los Nazarenos son Yahwistas y no se sienten compelidos a censurar el uso del Nombre (Jer. 23:27). En algunos casos fueron martirizados por recitar públicamente un derásh [versículo] del Salmo 110:1-2 en el que se usa el Nombre al ligar a Yeshúa con la mano derecha de Yhwh. Los Nazarenos reconocen el séptimo día (desde el viernes al anochecer hasta el sábado al anochecer) como el Shabát (Gén. 2:1-3, Exo. 20:8-11; 32:12-17). Algunos todavía observamos el rito de la circuncisión para los israelitas. Observamos los Días Santos en Lev. 23, que “han de celebrarse como estatuto perpetuo por tus generaciones, en todas tus moradas... para siempre” ((Lev. 23.14, 21, 31, 41).
Juan el Bautista y Qumram
Para trazar el origen de los nazarenos tenemos que examinar primero la figura de Juan (Yojanán) el Bautista. Como comienza la Buena Nueva según Markos:
El principio de la buena nueva de Yeshúa el Mesías,... Juan vino sumergiendo en el desierto... (Markos 1:1, 4)
Como ha señalado George Howard, “…hubo una secta de Juan el bautista que existió desde tiempos primitivos y continuó tal vez por siglos.” (El Evangelio de Mateo según un Texto Primitivo, por George Howard; 1987; pág. 205. Véase Hechos 18:5 – 19:7; Justino, Tryfo 80; Pseudo-Clemente Reconocimientos 1:54-60. Semejante secta aún existe en Iraq hoy día. Howard también anotó:
En el Mateo hebreo de Shem Tov, Juan el Inmersor emerge como una figura mucho más importante que en el mateo griego. El Mateo griego puede muy bien representar una corrección posterior a las más primitivas afirmaciones hechas acerca de Juan el Bautista en el Mateo hebreo antes de que los seguidores de Juan el Bautista fueran vistos como una amenaza al cristianismo de base.” (Ibid)
Una lectura cuidadosa de los Evangelios mostrará que Juan el bautista tenía sus propios “discípulos” (Juan 1:35) que continuaron como tales, aparte del movimiento de Yeshúa aun cuando Juan y Yeshúa habían muerto (Hechos 19:1-3). El sabor de Juan capítulo uno indica también que Juan no vivía solo en el desierto, sino que vivía con una comunidad de seguidores cerca de Betabara (Juan 1:28) un pueblo a sólo ocho millas de Qumrám.
Ahora bien, una de las más importantes semejanzas entre Juan el bautista con sus discípulos y la comunidad de Qumram es muy obviamente la de la geografía. Como mencionamos, Juan y sus discípulos residían “en el desierto” cerca de un pueblo a sólo ocho millas de Qumram. De hecho, las cuevas en las que se encontraron los rollos están a sólo cinco millas del lugar en el Jordán donde Juan estaba bautizando. Tanto los Rollos del mar Muerto como el Nuevo Testamento usan la frase “en el desierto” (tomada de isa. 40:3) casi como un nombre propio, para describir esta área. Un pasaje del NT en particular parecía un misterio hasta el descubrimiento de los Rollos. Lukas 1:80 dice: “el niño [Juan el bautista] creía y se fortalecía en espíritu, y estuvo en el desierto hasta el día de su manifestación a Israel.” ¿Qué habría de hacer un niño “en el desierto”? ¿Pudo haber sido criado Juan en una comunidad de Qumram? Una tradición apócrifa que circuló un tiempo en la iglesia del este puede ofrecer un poco de discernimiento. El Protoevangelio de Jacobo [Santiago], que una vez se leía en las iglesias orientales, registra una tradición de que al tiempo de la matanza de los inocentes, Elizabet tomó a su hijo y se fue a las montañas, y buscó un lugar para esconderlo, y no halló ningún lugar secreto. Entonces gimió dentro de sí, y dijo: Oh montaña de Yhwh, recibe a la madre con el niño. Porque Elizabet no podía subir. Y al instante la montaña se dividió y los recibió. Y se les apareció como un ángel (o mensajero) de Yhwh, para preservarlos.” –Protoevangelion 16:3-8.
Esta tradición pudiera estar preservando una tradición antigua de que Juan y su madre fueron tomados a través de una abertura en la montaña (una cueva) y que un “mensajero de Yhwh” en Qumram los tomó. Esta posibilidad está fortalecida por el hecho de que Hugh Schonfield ha mostrado que hay un número de paralelismos entre el Mateo hebreo de DuTillet y el Protoeuanguelion, “que no puede ser accidental.” (Un Texto hebreo del Evangelio de Mateo más antiguo, por Hugh Schonfield, 1927, ps. 25-30, 40.) Además, Josefo nos dice que los esenios criaban los hijos de otras personas (Josefo 2:8:3). Así parece que Juan el Bautista fue criado en la comunidad de Qumram.
Como levita, y descendiente de Zadok, Juan habría tenido un lugar prominente en la comunidad de Qumram, la cual favorecía a los herederos del sacerdocio. Sin embargo, la vida normal de Juan en Qumram fue interrumpida cuando “vino la palabra de Elohim a Juan... en el desierto” (Lukas 3:2). En una comunidad rígida donde todos tenían un rango y nadie hablaba fuera de turno, el mensaje de Juan no habría sido bienvenido. Esto explicaría por qué Juan y sus discípulos se mudaron a Betabara.
Tanto Mateo como Markos nos dicen que Juan comía langostas (Mat. 3:4; Mar. 1:6). Por supuesto, se refiere a los insectos que en Le. 11:20-23 se enumeran como kashér. Ahora los Rollos del Mar Muerto nos dicen que la comunidad de Qumram también hacía de las langostas parte de su dieta. De hecho, los Rollos del Mar Muerto hasta nos dicen cómo debían cocinarse (Documento de Damasco, 12:11-15).
Tanto la comunidad de Qumram como Juan citaban Isa. 40:3 como una profecía que predecía su obra (Mat. 3:3; Mar. 1:3; Luk. 3:4; Juan 1:23; Doc. de Dam. 8:12-14; 9:20). Este verso aparece en la mayoría de los Nuevos testamentos como:
La voz de uno que clama en el desierto: “"Preparen el camino de YHWH; enderecen en el desierto un camino para nuestro D-s."
Sin embargo, las marcas de cantor en el Texto Masorético nos da el entendimiento:
La voz de uno que clama: “En el desierto preparen el camino de YHWH; enderecen en el desierto una senda para nuestro D-s."
Como resultado de su uso de este versículo, tanto Juan como la comunidad de Qumram se referían a sí mismos como estando “en el desierto”, y tanto la comunidad de Qumram como los primeros creyentes en Yahoshúa llamaban a su movimiento “el Camino.”
Otro fuerte paralelo entre Juan y la comunidad de Qumram es el de la importancia que se da a la práctica de la inmersión en agua (bautismo; hebreo: teviláh). La Toráh requiere un “lavamiento” por la “impureza” (Lev. 16-18), y la “impureza” puede resultar del pecado (Lev. 18:1..., por ejemplo). El rey David habló de esta práctica en el Salmo 51:2, 7. En la comunidad de Qumram esta práctica a esta práctica se le daba gran importancia. (Man. De Disc. 3:4f; 5:13; Doc. de Dam. 10:10-13), y ciertamente se consideraba como de alta prioridad para Juan (Mat. 3:6, 11; Mar. 1:4-5; Luk. 3:2-3; Hech. 19:3-4). Ambos creían que la inmersión en agua era sólo simbólica de una limpieza mayor de la impiedad que se realizaba por el rúaj ha-qódesh (Man. De Disc. 4:12-13).
Una semejanza final entre Juan y la comunidad de Qumram era que ambos recalcaban que el día del juicio ardiente se aproximaba eminentemente.
Ahora, habiendo discutido las semejanzas entre Juan el Bautista y la comunidad de Qumram, notemos las diferencias. Los esenios siempre vestían ropas blancas (Josefo 2:8:3), pero Juan vestía ropa de pelos de camello (Mat. 3:4). En segundo lugar, la comunidad de Qumram comía sólo alimentos provistos su comunidad, pero Juan buscaba el suyo (Mat. 3:4). Finalmente, y más importante, la comunidad de Qumram no era ni siquiera un poco evangélica. El Manual de Disciplina manda específicamente a sus adherentes a “sostener un odio irremisible hacia todos los hombres de mala reputación... dejarles perseguir la riqueza y la ganancia mercenaria...” (Man de Dic. 9:21-26). Pero Juan invita a estos hombres de mala reputación “Arrepiéntanse, porque el reino de Elohim se ofrece.” (Mat. 3:2). Esta nueva enseñanza debe de haber sido “la palabra de Elohim” que Juan recibió en el desierto” (Luk 3:2), ya que fue más tarde repetida por Yeshúa (Mat. 4:17) y por los discípulos de Yeshúa (Mat. 10:7).
Como resultado de la nueva luz que arrojan sobre el Nuevo testamento los Rollos del Mar Muerto, podemos ahora concluir que Juan el Bautista se crió en la misma comunidad que escribió los Rollos del Mar Muerto. Que la palabra de Elohim vino a Juan, y éste comenzó a enseñar un mensaje evangélico de arrepentimiento. Un mensaje que era inaceptable para la comunidad de Qumram. Ese mensaje probablemente causó un cisma que resultó en que Juan el Bautista y sus discípulos se relocalizaran en Betabara, a sólo ocho millas de Qumram. Este nuevo grupo vino a ser una secta de Juan el bautista que ha continuado hasta este mismo día, y que tenía una estrecha relación con el movimiento mesiánico que rodeó a Yahoshúa.
Yeshúa el Mesías
Yeshúa vino para ser sumergido por Juan en e l desierto como a la edad de 30 años y fue proclamado por Juan como el “cordero” de Isaiah 53:7 (Juan 1:29). Algunos de los estudiantes de Juan se hicieron estudiantes de Yeshúa (Jn. 1:35-51). Yeshúa entonces comenzó a proclamar, como ya había proclamado Juan, “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ofrece”(Mat. 3:17). Más tarde envió a sus doce estudiantes con la misma proclamación (Mat. 10).
Yeshúa, sin embargo, difería un poco de Juan (Mat. 11:18-19), Mientras Juan era primariamente de un trasfondo esenio, la enseñanza de Yeshúa era esencialmente farisea. Yeshúa apoyó ampliamente el movimiento fariseo cuando dijo:
Los escribas y los fariseos se sientan en la cátedra de Moisés. Por tanto, todo lo que ellos les digan que observen, obsérvenlo y háganlo...” (Mat. 23:2-3)
No solamente la enseñanza de Yeshúa era esencialmente farisea, sino que en gran medida seguía la de la escuela de Hilél más bien que la de la escuela de Shamáy. Por ejemplo, la famosa “regla de oro” de Yeshúa:
Todo lo que ustedes quieran que los hombres hagan con ustedes, háganlo ustedes por ellos, porque esto es la Toráh y los Profetas. (Mt. 7:12)
Lee muy semejante a la famosa afirmación de Hilél:
Lo que sea odioso para ti, no se lo hagas a tu prójimo; esa es toda la Toráh... (b. Shabbat 31a)
A pesar del hecho de que la enseñanza de Yeshúa concordaba ampliamente con la de la Escuela Farisea de Hilél, hubo ocasiones en que las enseñanzas de Yeshúa concordaban con la Escuela de Shamáy contra la Escuela de Hilél. Un ejemplo importante de esto es el asunto del divorcio, donde Yeshúa concordó con Shamáy contra Hilél (Mat. 5:31-32 y M. Guitín 9:10).
Hubo también ocasiones en las que las enseñanzas de Yeshúa concordaban con las de los esenios contra las de los fariseos. Un ejemplo es en el asunto de los juramentos (Compare Mat. 5:33-37 con Documento de Damasco –Gueniza A; Columna, 15; Líneas 1-3).
Jacobo (Santiago) el Justo
Otra figura importante para los Nazarenos fue la de Jacobo (Yaaqóv HaTzadík). Tras la muerte de Yeshúa, los Nazarenos reconocieron a su hermano Jacobo el Justo como heredero legal del trono de David. Por esta razón los Nazarenos reconocieron a Jacobo el justo como el Nasi del Sanhedrín Nazareno (Hechos 15).
Es muy probable que Jacobo el Justo tuviera estudiantes propios, y que su movimiento se uniera con el movimiento de Yeshúa tras la muerte de Yeshúa. Esto es evidente porque hay escasamente mención de Jacobo el Justo anterior a la muerte de Yeshúa, sin embargo muy poco después él vino a ser el líder del movimiento Nazareno (Hechos 12:17; 15:13-29; 21:18-26 y Gál 1:19; Historia Eclesiástica de Eusebio 2:23). Según la Buena Nueva de Tomás, fue Yeshúa mismo quien nombró a Jacobo el Justo como su nuevo líder:
Los estudiantes le dijeron a Yeshúa: “Sabemos que tú nos dejarás. ¿Quién va a ser nuestro líder entonces?” Yeshúa les dio: “No importa dónde ustedes residan, deben ir donde Jacobo el Justo, por cuya causa vinieron a ser los cielos y la tierra." (La Buena Nueva de Tomás, dicho 12)
La Buena Nueva según los hebreos relata lo siguiente concerniente a Jacobo el Justo:
Ahora bien, el Maestro, cuando hubo dado la ropa de lino al siervo de sacerdote, fue donde Jacobo y se le apareció (porque Jacobo había jurado que no comería pan desde aquella hora en que había bebido de la copa del maestro hasta que viera resucitado de entre los que duermen), y de nuevo después de poco: “Traigan –dijo el Maestro-una mesa y pan", e inmediatamente se añade: “Él tomó pan y bendijo y partió y dio a Jacobo el Justo y le dijo: “Mi hermano, come tu pan, porque el Hijo del Hombre ha resucitado de entre los que duermen” (Citado por Jerónimo; De los Hombres Ilustres, 2)
Este es probablemente el evento al que Pablo hace referencia en 1 Cor. 15:7 y probablemente tuvo un efecto profundo en Jacobo.
El historiador Nazareno Hegesipo (c. 180 E.C.) es citado por Eusebio (siglo 4) como describiendo a Jacobo el Justo de esta manera:
Pero Jacobo, el hermano del Maestro, quien, como había muchos con su nombre, todos lo apellidaban el Justo, desde los días de nuestro maestro hasta ahora, recibió el gobierno de la asamblea con los emisarios Este emisario fue consagrado desde el vientre de su madre. No bebía ni vino ni licores fermentados, y se abstenía de alimento animal. Nunca pasó navaja sobre su cabeza, nunca se ungió con aceite, y nunca usó un baño. Sólo a él se le permitía entrar en el santuario. Nunca vistió lana, sino ropas de lino. Tenía el hábito de entrar en el Templo solo, y a menudo se le halló sobre sus rodillas, e intercediendo por el perdón de su pueblo; de manera que sus rodillas se pusieron tan duras como las de un camello, en consecuencia de su habitual súplica y arrodillarse delante de Elohim. Y ciertamente, a causa de su inmensamente grande piedad, fue llamado el Justo, y Oblias (o Tzdík y Ozleam) que significa justicia y protección del pueblo; como declaran los profetas acerca de él.
(Hegesipo en el quinto libro de sus comentarios [perdidos], citado por Eusebio; Hist. Ecl. 2:23)
Jacobo el Justo era muy popular entre la comunidad israelita en general. Bajo su influencia el movimiento Nazareno creció hasta su muerte en el año 63 E.C., como pasa a decir Hegesipo:
Algunos de las siete sectas, que mencioné arriba en los comentarios, le preguntaron cuál era la puerta hacia Yeshúa, y él respondió: “Que él era el Salvador,” Por lo cual algunos creyeron que Yeshúa es el Mesías. Pero las herejías antes mencionadas no creían en una resurrección, o que él va a venir a dar a cada uno según sus obras, como sin embargo creían por causa de Jacobo el Justo. Como había muchos pues de los gobernantes que creían, se levantó un tumulto entre los israelitas, Escribas y fariseos, diciendo que había peligro, que el pueblo ahora esperaría a Yeshúa como el Mesías. Por tanto vinieron juntos, y le dijeron a Jacobo: “Te advertimos, restringe al pueblo, los cuales son extraviados tras Yeshúa, como si él fuera el Mesías. Te advertimos que persuadas a todos los que vengan a la fiesta de la Pascua de manera correcta concerniente a Yeshúa; porque todos tenemos confianza en ti. Porque nosotros y todo el pueblo oímos el testimonio de que tú eres justo, y tú no haces acepción de personas. Persuade pues al pueblo a que no se dejen extraviar por Yeshúa, porque nosotros y todo el pueblo tenemos confianza en ti. Párate pues en un ala del Templo, para que te veas en lo alto, y tus palabras puedan ser oídas fácilmente por todo pueblo; porque todas las tribus se han reunido por causa de la Pascua, con algunos de los gentiles también” Los susodichos Escribas y Fariseos, pues, pusieron a Jacobo sobre un ala del Templo, y le gritaron: “Oye, hombre justo, a quien todos debemos creer, siendo que el pueblo ha sido extraviado tras Yeshúa el que fue crucificado, decláranos cuál es la puerta a Yeshúa el que fue crucificado.” Y él respondió a gran voz: “¿Por qué me preguntan con respecto a Yeshúa el Hijo del Hombre? Él está ahora sentado en los cielos, a la diestra del Gran Poder, y está para venir en las nubes del cielo.” (Sal. 110:1 y Dan. 7:13). Y como muchos fueron confirmados y glorificados en este testimonio de Jacobo, y decían unos a otros. “Hemos hecho mal al proveer para ese testimonio sobre Yeshúa, pero subamos allá y arrojémoslo abajo, para que ellos teman creer en él.” Y ellos gritaron: “Oh, oh, el Justo mismo está engañado,” y cumplieron lo que está escrito en Isaiah: Tomemos al justo, porque es ofensivo para nosotros; por tanto comerán el fruto de sus obras. (Is. 3:10)
Subiendo pues, arrojaron a bajo al justo, diciéndose unos a otros: “Lapidemos a Jacobo el Justo.” Y comenzaron a lapidarlo, y como no murió inmediatamente cuando lo arrojaron abajo, sino que volviéndose, se arrodilló diciendo: “te ruego, oh Yhwh Elohim y Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” Así que estaban apedreándolo, cuando uno de los sacerdotes de los hijos de Rejéb, hijo de los recabitas, mencionado por el profeta Jeremiah, clamó diciendo. “Dejen lo que están haciendo. Justo está orando por ustedes.” Y uno de ellos, mayor, destrozó el cerebro de Justo con el palo que usaba para golpear la ropa. Así sufrió el martirio, y lo sepultaron en el lugar donde su lápida está todavía, junto al templo. Vino a ser un fiel testigo, tanto para los israelitas como para los griegos, de que Yeshúa es el Mesías. Inmediatamente después de esto, Vespasiano invadió y tomo a Judea. (Hegesipo según lo citó Eusebio, Hist. Ecl. 2:23)
Josefo también registra la muerte de Jacobo el Justo de esta manera.
Festo ya estaba muerto, y Albinus estaba de camino; así que él [Ananus el sumo Sacerdote] reunió al Sanhedrín de los jueces, y trajo delante de él al hermano de Yeshúa, a quien llamaban el Mesías, cuyo nombre era Jacobo, y algunos otros, [o algunos de sus compañeros], y cuando hubo formulado una acusación contra ellos como violadores de la ley, los entregó para ser apedreados: pero en cuanto a aquellos que parecían ser los más equitativos de los ciudadanos, y los que estaban más inquietos en la brecha de las leyes, les disgustó lo que se hizo.
(Josefo; Antigüedades 20:9:1)
Según Eusebio, su versión de las obras de Josefo contenía lo siguiente en relación con la destrucción de Jerusalem y el Templo en el 70 E.C.:
Estas cosas les sucedieron a los israelitas para vengar a Jacobo el Justo, que era hermano de aquel a quien llaman el Mesías, y a quien los israelitas habían matado, no empece a su pre-eminente justicia.
(Josefo según los cita Eusebio; Hist. Ecl. 2:23)
Pablo el Fariseo
Otra importante figura del los antiguos Nazarenos fue Pablo. Pablo era un gran líder de los Nazarenos (Hechos 24:5). Pablo era de trasfondo fariseo (Hechos 23:6) y había sido estudiante de Gamaliél (He. 22:3) el nieto de Hilél. Pablo era al principio enemigo del movimiento Nazareno, sin embargo después de su visión camino a Damasco, vino a ser un gran líder del movimiento.
Pedro nos dice que los escritos de Pablo son “difíciles de entender” (2Ped. 3:15-16). Pablo sabía que sus enseñanzas estaban siendo torcidas y que lo habían entendido mal como si él estuviera enseñando contra la Toráh (Rom. 3:8; 6:1-2, 15). Pablo se esforzó mucho para probar que eso no era cierto (He. 21:20-26).
70 E.C. La Coalición se Divide
El 70 E.C. fue un año muy importante para los Nazarenos. En ese año los romanos pusieron asecho a Jerusalem y después de cinco meses, invadieron la ciudad. Este evento tuvo muchos efectos profundos sobre los Nazarenos.
Cuando la ciudad quedó bajo asedio, los Nazarenos recordaron las palabras de Yeshúa:
Y cuando vean a Jerusalem rodeada de ejércitos, sepan que su desolación está cerca. Entonces los que estén en Judea huyan a las montañas. (Lukas 21:20-21ª)
Los Nazarenos hicieron caso de esas palabras y huyeron a Pela, muy probablemente morando en las cuevas del desierto en las afueras de Pela. Es probable que los fariseos y otros israelitas resentían que los Nazarenos huyeran a Pela como un acto de cobardía.
La huida a Pela en sí misma tuvo también un profundo efecto sobre los Nazarenos. Una gran confusión resultó y la coalición se desmembró. Fue en Pela donde los Ebionitas emergieron primero como una secta separada.
El 90 E. C. Arrojados de las Sinagogas
En el 90 E. C. Samuel el menor fue comisionado a añadir lo que vino a llamarse la Birkát HaMiním a las dieciocho bendiciones de la Amidáh. El Talmud registra este evento de esta manera:
Nuestros Rabinos enseñaron: Siméon ha-Pakulí arregló las dieciocho bendiciones en orden delante de Rabán Gamaliel en Yabnéh. Dijo Rabán Gamaliel a los Sabios: “¿Puede alguno entre ustedes formar una bendición relativa a los Miním?” Samuel el menor se levantó y la compuso
(b. Berakot 29a)
La Birkat haMinim como aparece hoy día dice:
Y para los calumniadores que no haya esperanza, y que toda iniquidad perezca como en un momento; que todos tus enemigos sean pronto cortados, y el dominio de la arrogancia lo desarraigues y lo aplastes, lo arrojes y lo humilles prontamente en nuestros días. Bendito eres tú, Se-r, que quebrantas a los enemigos y humillas a los arrogantes.
Sin embargo, una antigua copia de la Birkat haMinim hallada en la Guenizá del cairo dice:
Para los renegados no haya esperanza, y que el reino arrogante sea pronto desarraigado en nuestros días, y que los Nazarenos y los Miním perezcan como en un momento y sean borrados del Libro de la vida y que no sean inscritos con los justos. Bendito eres tú, oh Se-r, que humillas a los arrogantes.
Esta bendición estaba en forma de una maldición sobre los Nazarenos que tendría el efecto de arrojarlos de las sinagogas (Jn. 16:2, siendo que de los nazarenos que asistían se esperaba que recitaran una maldición contra ellos mismos.
El 132 E. C. La Revuelta de Bar Kokhbá
En el 132 E.C. comenzó una segunda revuelta israelita contra Roma. El Emperador Adriano prohibió la circuncisión. En reacción los israelitas, los nazarenos, y los fariseos por igual, tomaron las armas. Durante la revuelta Akiva, un Rabino fariseo prominente de ese tiempo, declaró que el general israelita conocido como Bar Kosiba era el Mesías. A Bar Kosiba se le cambió el nombre a Bar Kojbá (hijo de la estrella) y fue declarado el mesías basados en Núm. 24:17. Los Nazarenos no podían aceptar a Bar Kokhba como el Mesías y así abandonaron el ejército. De ese tiempo en adelante a los Nazarenos se los etiquetó como "meshumed" (traidores). Aunque los fariseos más tarde admitieron que Bar Kokhba no era el Mesías, continuó su resentimiento hacia los Nazarenos por negarse a seguirlo.
Después que los romanos derrotaron a los israelitas cerca del 132 E. C. Yehudá el último de los Nasim Nazarenos registrados fue exiliado con el resto de los israelitas de Jerusalem. Un cristiano gentil llamado Markus fue hecho obispo de Jerusalem en su lugar.
El Concilio de Nicea
En el 325 E. C. un gentil pagano llamado Constantino conquistó a Roma y se hizo emperador. Constantino, aunque era pagano, declaró que el cristianismo era la religión católica (latín: universal), haciendo así al cristianismo la religión obligada del imperio romano. Constantino, quien era un anti-semita, convocó el Concilio de Nicea en el 325 E. C. para estandarizar el cristianismo. Los Nazarenos fueron excluidos de la reunión. La s prácticas israelitas fueron prohibidas. Por primera vez el cristianismo gentil etiquetó oficialmente a los Nazarenos como apóstatas. De ese tiempo en adelante los Nazarenos comenzaron a aparecer en los catálogos de movimientos apóstatas (el primero de estos en incluir a los Nazarenos fue el “panarion2 de Epifanio (alrededor del 370 C.E.).
La Asimilación
Para el siglo cuatro los Nazarenos tenían comunidades en Beorea cerca de Colesiria, en la Decápolis cerca de Pela, y en Bashanitis en el lugar llamado Kokhba. (Epifanio; Pan. 29). Sin embargo, los Nazarenos para ese tiempo eran una secta pequeña que Epifanio describió como "pequeña como un insecto." (Ibid)
Según una tradición preservada por los cristianos asirios, conocidos como los nestorianos, estos Nazarenos escaparon del imperio romano hacia el Imperio Parto, hacia el este. Allí se asimilaron en la Iglesia Nestoriana del Este, hallando fraternidad con sus pares semitas asirios, o fueron eliminados por el surgimiento del Islam.
Hoy día muchos de nosotros estamos trabajando por reconstruir la antigua secta dla fe nazarena.
,
LOS PRINCIPIOS NAZARENOS ( NETZARIM)
LOS PRINCIPIOS NAZARENOS ( NETZARIM)
1.- ABBA YAHWEH
Creemos que el nombre de Yahwéh debe de ser proclamado, exaltado y adorado por nosotros sus hijos, es él único nombre del Verdadero Elohim y que después de Él no hay otro. Proverbios 8:22, 31; Apocalipsis 3:14; Colosenses 1:15-17. Salmos 68:4; Isaías 42:8; Jeremías 16:21; Éxodo 3:14-15; Isaías 63:12, 66:5. Salmos 22:22, Juan 17:11; Efesios 3:14-15. Mateo 4:10; 6:9; Colosenses 1:12; Santiago 1:17; 1Pedro 2:5. Juan 4:24; Juan 14:6, Efesios 5:20.
2.- YAHOSHUA HaMashíaj
Yahoshúa es el Mashíaj profetizado y su nombre fue revelado a través de Zacarayah 3. Solo bajo sunombre tenemos Salvación y fuera de este no hay, él es el Davar de Yahweh, Hechos 4:12. Génesis 1:26; Juan 1:1-3; 8:58; 13:3; 1Corintos 10:4; Colosenses 1:15-17, Juan 17:5; Filipenses 2:5-7; Hebreos 2:6-14; Isaías 7:14; 9:6; Mateo 1:18,23; Lucas 1:26-38; Juan 5:43, Isaías 53:9; 1Pedro 2:22, Mateo 12:40; Hechos 3:15; 1Corintos 15:3-4; Lucas 24:51; Hebreos 1:13, Juan 14:6.
3.- MIQRÁ / BIBLIA
Creemos que la Biblia es inspirada por Yahwéh, y revela conocimiento que uno no puede aprender solo. Debemos vivir por toda palabra que sale de la boca de Yahwéh, "Toda la Escritura es inspirada por Yahwéh, y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,". "Que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada," No debemos agregar ni quitarle a las Escrituras, 2Timoteo 3:16, Mateo 4:4. 2Pedro 1:20, Deuteronomio 4:12; 12:32; Apocalipsis 22:18.
4.- MIZTVOT / MANDAMIENTOS
Que el gran plan de salvación de Yahwéh, se logra a través de Su Hijo Yahshúa, nuestro Mesías, lo aceptamos cuando observamos todos sus días sagrados y sus días de fiesta, Los mandamientos (las leyes) de sacrificar animales y ofrecer sangre por los pecados en el templo ya no son necesarios, fueron substituidos y cumplidos por Yahshúa, el Cordero de Yahwéh, Ahora nuestros sacrificios son espirituales,. La circuncisión verdadera siempre ha sido la obediencia con el corazón, ahora es posible, a través del espíritu santidad, que reside dentro de nosotros, cumplir todos Sus Mandamientos con la fe en Yahwéh. No descartamos la circuncisión en la carne, pues un mandamiento en la Toráh y una señal en el cuerpo del Pacto de Yahwéh con Abraham. Levítico 23; Números 28-29. Juan 1:29; Hebreos 8-10. Romanos 12:1 Hebreos 13:15-16; 1Pedro 2:5 Deuteronomio 10:16; 30:6-8; Jeremías 4:4; 1Corintos 7:19; Gálatas 5:6; Filipenses 3:3; Deuteronomio 7:9; Salmos 119:160; Mateo 5:17-19; 19:16-19; Efesios 2:8-10; 1Juan 3:21-24, Génesis 17: 10-14, Ezequiel 44: 9
5.- RÚAJ HA-QÓDESH / ESPÍRITU DE SANTIDAD
Que el espíritu de santidad (rúaj ha-qódesh) es la fuerza dinámica invisible, la mente, el poder dado del padre y compartido por su Hijo, Esta esencia invisible o poder se pone dentro del creyente a través del Hijo, cuando el creyente se bautiza en el nombre de Yahshúa y los Ancianos les ponen las manos, es también la inmersión del espíritu porque nos sumergimos en el cuerpo del Mesías. A través del poder del espíritu de santidad puesto en nosotros, con alegría demostramos nuestro amor por Yahshúa y nuestro Padre al obedecer sus mandamientos, creemos a en las manifestaciones de la Ruaj Ha-qódesh coo en tiempos de la Kehilá Alef. Lucas 24:49; Juan 3:8; 14:17; 15:26; 1Corintos 2:10-16. Hechos 2:33, Tito 3:6, Hechos 2:38; 5:32; 8:17; 19:6; 1Timoteo 4:14; 2Timoteo 1:6; Romanos 8:15-17; 1Corintos 12:13; Gálatas 3:28, Juan 14:15; 14:21-24; Hechos 1:8; 1Juan 2:5. Juan 3:8; Hechos 10:45
6.- AVÓN / PECADO
Que el pecado es la desobediencia a los mandamientos (la Toráh) de Yahwéh y que sin los mandamientos (la Toráh) no hay pecado. Todos han pecado y se quedan cortos de la gloria de Yahwéh. El castigo del pecado es la muerte. La muerte es dormir en inconsciencia total, regresando el cuerpo a la tierra, 1Juan 3: 4, Romanos 7:7-12, Éxodo 20:1-20; Deuteronomio 5:1-24; Romanos 3:23Juan 11:11-14; Génesis 2:16-17, y 3:19; Romanos 6:23; 1Corintios 15:22; Hebreos 9:27Eclesiastés 9:5-6, 10; Isaías 38:18; Salmos 115:17.
7.- TEVILAH / INMERSIÓN
Que después del arrepentimiento verdadero, la inmersión en agua en el Nombre de Yahshúa, es un acto de consagración necesario, y que la salvación sólo existe en el nombre de Yahshúa, , que la inmersión completa del cuerpo, una vez, en agua, , que representa la sujeción y sepultura del cuerpo y los modos de vida malos; levantándose a servir en una nueva vida con el espíritu, Hay una sola inmersión en el nombre del Salvador, Yahshúa, que nos pone en un sólo Cuerpo uniendo a todos los miembros del Cuerpo a través del espíritu, en la fe verdadera a través de Yahshúa. Romanos 12:5; Efesios 4:3-6,Mateo 3:13-17; Hechos 2:38; 4:12; 8:16; 10:43; 19:5; Romanos 6:3; Hechos 4:12 Hechos 2:38, Romanos 6:3-5; Colosenses 2:12, Romanos 7:6; 12:1; 1Pedro 3:21, 1Corintios 12:12-14.
8.- KEDUSHÁH ve GUEULÁ / SANTIFICACIÓN y REDENCIÓN
Que al haber sido limpiados y separados por la fe en Yahshúa, creemos que es importante ser limpios por dentro como por afuera. Nuestro cuerpo es el templo del espíritu santo y regocijadamente nos adherimos a la ley de las carnes limpias de Levítico 11 y de Deuteronomio 14. Es una lección de santidad, que nos enseña la diferencia entre lo limpio y lo inmundo, lo sagrado y lo profano, Somos lo que pensamos, y debemos disciplinarnos a tener cuidado con el material que leemos, el tiempo con la televisión, la radio, amigos y socios. Debemos comer limpio, pensar limpio, vivir vidas limpias, debemos ser limpios y santos ante Yahwéh. Debemos de ser ejemplos para el mundo, Que siendo que todos hemos pecado y merecemos el castigo de la muerte, ahora es necesario arrepentirnos; uno tiene que arrepentirse por haber sido desobediente a la santa Ley de Yahwéh. Ahora uno tiene que cambiar a los modos de obediencia, siguiendo el ejemplo de la vida de Yahshúa, El Mesías, Nos libra del castigo de la ley que es la muerte, tenemos que aceptar el sacrificio de Yahshúa, El Mesías, como pago por nuestros pecados, 2Corintios 6:16-18, 1Timoteo 3:7, y ser santificados ante Yahwéh, Mateo 5:48; 1Corintios 3:17; 1Pedro 1:15-16; Apocalipsis 21:27. Mateo 19:17; Juan 8:11; Hebreos 6:1, 9:14, Mateo 26:26-28; Colosenses 3:13; Hebreos 9:26, 10:12; 1Pedro 2:21-24; 1Juan 1:7-10. Él es nuestro Consejero y Mediador, 1Timoteo 2:3-5.
9.- HASATÁN / EL ADVERSARIO
Que el Satán es un espíritu personal. Algunos entienden que fue el querubín que se llamaba Lucero (Helel), y que su alto orgullo causó su expulsión del cielo. Que el diablo es el adversario de Yahwéh y de Su pueblo, y que eventualmente va a ser destruido. La intención del Satán es destruir el futuro reino de Yahwéh. Con la ayuda de Yahwéh podemos resistir al diablo y huirá de nosotros, Mateo 4:1-11, Isaías 14:18-19; Ezequiel 28:16; Romanos 16:20; Hebreos 2:14Juan 8:44; Apocalipsis 12:10, Isaías 14:12-20; Ezequiel 28:13-19; Lucas 10:18; Apocalipsis 12:7-9Santiago 4:7.
10.- TEMUTET / MORTALIDAD
Que los muertos están inconscientes en sus tumbas, dormidos en su muerte y esperando la resurrección. Que la inmortalidad es lo que buscamos, y es posible a través de la obra de Yahshúa, El Mesías, que solamente Yahwéh tiene inmortalidad. Que las almas de los seres humanos no son inmortales, 1Timoteo 1:17, 6:16, Juan 3:15; 17:2-3; 2Timoteo 1:10, Romanos 2:7; 1Corintios 15:53-54, Salmos 6:5; 115:17; Isaías 26:19; y que las almas pueden morir, Job 14:12-14; Daniel 12:2; Juan 5:29; 1Corintios 15:51-56; 1Tesalonicenses 4:13-17; Hebreos 11:13, 39Ezequiel 18:4, 20; Mateo 10:28.
11.- KEHILÁ / ASAMBLEA
Que Yahshúa, El Mesías, es el fundamento y la piedra angular de Su cuerpo (la kehilá o ekklesía), la asamblea (consistiendo de los fieles creyentes desde el día de Pentecostés, Hechos 2), que han aceptado el sacrificio de nuestro sagrado Salvador y que han cambiado sus vidas de acuerdo con la palabra de Yahwéh, Mateo 12:50. El adiestramiento y preparación para recibir el Reino se hace a través del cuerpo de fieles, 1Pedro 2:5 y 9-10; Apocalipsis 1:6, 20:6. Es en la kehilá donde se ejercen los dones espirituales para perfeccionar a los santos, en la obra del ministerio, para edificar el cuerpo de del Mesías, Efesios 4:7-13; 1Corintios 12:7-10; 28-30. En la asamblea se manifiestan los frutos espirituales, Gálatas 5:22-23, y nuestra relación con los miembros de la asamblea debe ser igual que con Yahshúa, Mateo 12:50; 25:40. Las mujeres de la asamblea deben cubrirse el pelo durante la oración, esta es la costumbre practicada hoy, que fue establecida en el tiempo de Pablo, el apóstol. Pablo escribió sus razones en 1Corintios 11:1-16. Yahwéh es la cabeza de todo, incluyendo a Yahshúa.
Yahshúa ahora es nuestro Sumo Sacerdote y simbólicamente usa un Talit de ese oficio, Levítico 21:10. En el mundo el hombre representa la gloria de Yahwéh y es para estar descubierto frente de Él. Las mujeres representan la gloria del hombre y deben tener la cabeza cubierta. (El texto de la Biblia versión Reina-Valera no aclara lo que Pablo explica acerca de los arreglos de Yahwéh.) La Multitud de los ángeles en el cielo dan testimonio de las actividades de los hombres, 1Corintios 4:9. El hombre es la cabeza de la familia y debe amar a su esposa, como Yahshúa ama a la asamblea, Efesios 5:23-25.
12.- AHAVÁH / AMOR
Que debemos ser el ejemplo de la fe que profesamos. Nuestro ejemplo es el de Yahshúa, El Mesías, a quien tratamos de emular en amor, honestidad, humildad, fe, esperanza, paciencia y reverencia, Levítico 19:17-18; Mateo 5, 6, 7, 22:39; 1Corintios 6:1-11; 1Pedro 2:21-23. El amor es el atributo mayor que tratamos de mantener en nuestras casas, en nuestras asambleas y en nuestras comunidades. El amor es altruista, enfocado en los demás y considera a la otra gente. El amor debe verse entre los miembros de la asamblea dondequiera que estén, porque es la señal verdadera del pueblo de Yahwéh. Creemos que la salvación se ofrece a todo el mundo. Yahwéh es El Creador de todas las naciones y ha hecho de Su Casa una casa de oración para todos los pueblos, Isaías 56:7; Hechos 8:27-39; Gálatas 3:28 y Colosenses 3:11. El amor de Yahwéh manifestado en el sacrificio de Su Hijo Yahshúa, El Mesías, está disponible para todos, Apocalipsis 3:20; 22:17. Demostramos que lo amamos cuando obedecemos todos Sus mandamientos, 1Juan 2:5; 5:3; 2Juan 6.
EL OLIVO
Estudio del Buen Olivo
En el libro de Romanos capítulo once, el apóstol Pablo ( Shaul) hace una tipología del olivo con Israel. El uso de alegorías, parábolas y tipologías era común entre los maestros de Israel. Desde el comienzo, el autor hace uso de la agadá rabínica (interpretación comentada) para su predicación en el contexto del capítulo. Su objetivo era llevar un mensaje más claro a tono con las vivencias de día a día y con las cosas que nos rodean. Luego de esta descripción botánica vamos a entender por qué el autor utilizó este árbol en su enseñanza.
El árbol de olivo era de gran valor en la sociedad hebrea por sus múltiples usos: su aceite era utilizado en las ceremonias religiosas, en los sacrificios, y para ungir a sacerdotes y huéspedes (Luc. 7:46). También se mezclaba con vino para utilizarse como medicina. Mezclado con mirra y otros productos se utilizaba para embalsamar los cadáveres. En lámparas se utilizaba para mantener el resplandor de la luz, y como cosmético se utilizaba en la piel y en el cabello. Un dato bien interesante es que el olivo puede vivir por 2,000 a 3,000 años y posee un sistema de raíces más desarrollado que otros árboles que le permite vivir sobre terreno árido, boscoso y con poca agua. Aunque se tale desde el tronco es difícil que muera. La primera cosecha de olivos tarda de 40 a 50 años, su madera es fuerte y fina. Además sus ramas son frondosas y tupidas comparadas con el tronco.
Ahora podemos entender por qué Pablo compara su patria Israel con el olivo, árbol milenario, de raíces profundas, de espigada estampa sacerdotal, su fruto símbolo del espíritu, duradero, difícil de matar, subsistente, etc. Ya se había utilizado esta tipología en el texto hebreo: “En otro tiempo yo, YHWH, los llamaba olivo frondoso cargado de hermosos frutos...” Jer 11:16. “Voy a ser para Israel como el rocío; él dará flores, como los lirios. Sus raíces serán transformadas como el monte Líbano, sus ramas se extenderán hermosas como las ramas del olivo.” Oseas 14:5-6.
Con este trasfondo haremos exégesis de cada uno de los versos tomando en cuenta los hebraísmos y el trasfondo cultural del autor para no distorsionar su mensaje.
El primer verso comienza con una pregunta, “¿Ha desechado el Todopoderoso a su pueblo?” El autor contesta la pregunta: “En ninguna manera. Porque también yo soy ISRAELITA, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín." Pablo se identifica con su cultura y como parte del Pacto, él es un judío (yehudí - adorador) de linaje sacerdotal. Israel, como pueblo salvífico y pueblo del Pacto, mantiene su título honorífico como pueblo de Elohím. Por consiguiente Israel físicamente es pueblo elegido; aunque la comunidad cristiana se apartó siglos después del olivo, se mantiene como rama injertada. Aunque la iglesia es hija espiritual adoptada, Israel es hijo en sentido étnico (sangre), especial y distinto a cualquier nación. El autor Franz Mussner comenta: “Pablo no ha eliminado en cuanto tal al pueblo judío del plan de salvación, del que él mismo procedía, porque el Todopoderoso sigue tendiendo hacia él sus manos.”
En el segundo verso amplía su pensamiento: “No ha desechado Elohím a su pueblo (Israel), al cual desde antes conoció.” Antes del Pacto, el Todopoderoso había elegido de entre las demás culturas a Israel por su fidelidad y porque no exigió del Todopoderoso recompensa antes del Pacto. El Todopoderoso escogió a Israel no por capricho. Primero ofreció la Torah a los hijos de Esaú, pero no la aceptaron porque prohibía matar. Luego la ofreció a los hijos de Amón, pero estos la rechazaron porque prohibía la transgresión sexual. Elohím fue a los hijos de Ismael y éstos la rechazaron porque prohibía robar. No hubo pueblo alguno que Elohím no visitara, y todos rechazaron la Torah. Luego fue y visitó a Israel, les ofreció la Torah y ellos no preguntaron nada, dijeron actuaremos y aprenderemos.
Aunque la iglesia se proclama pueblo exclusivo de Elohím, no hay ninguna expresión en el Nuevo Testamento como "nuevo pueblo de Elohím;" no hay sustitución en función de salvación, sino que como Pablo explica en este capítulo la iglesia es copartícipe en el plan de salvación. El concepto de sustitución se desarrolló en la comunidad cristiana siglos después por exégetas de la comunidad griega como Orígenes, Tertuliano etc.
En el verso tres al cinco Pablo hace un remez (interpretación alegórica) de los tiempos de Elías, cuando Israel se había endurecido por la idolatría y cómo el Todopoderoso los rechazó; aunque el Todopoderoso ha mantenido un remanente fiel en su tiempo (judíos fieles a la Torah) por misericordia divina. En los versos siete al diez explica cómo ha sido Israel endurecido y tropezado por voluntad divina, y no por capricho, para que los gentiles fueran injertados al olivo natural. “¿Han tropezado los de Israel (aquellos que no guardaban la Torah) para que cayesen? En ninguna manera; por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarlos a celos.” A esto añade: “Y si su transgresión es riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto mas su plena restauración (apokatastasis)?” Su plena restauración acontecerá cuando se establezca el reino mesiánico, cuando todos los pueblos y naciones vengan adorar al Eterno. A luz de las expectativas de la restauración del reino davídico de Israel, podemos entender a Pablo cuando cita este verso: “Yo voy a restaurar a Judá y a restaurar a Israel y los restableceré como en un principio.” Jer 33:7.
En el verso trece y catorce Pablo identifica su misión con los gentiles, no descartando su cultura, y su estilo judío de vivir la vida. Para el autor, su identidad hebrea estuvo presente en todos sus escritos y en toda su vida; aquí se identifica étnicamente como Israelita, “por si de alguna manera puedo provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.”
Del verso quince al veintiuno, usa una serie de palabras interrelacionadas: raíz, masa, ramas, olivo, desgajar, injertar etc. En el quince “Porque si su exclusión (del pacto mesiánico) es la reconciliación del mundo (gentiles), ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?” En mi interpretación bíblica, el hebreo está sujeto al pacto Eterno de la Torah y los gentiles están atados al pacto de gracia, ambos grupos no están separados de la misericordia y del plan de salvación. Y su admisión será la esperanza de resurrección. “Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.” Las raíces aluden a los "padres" el fundamento de la fe hebrea. El semita contempla un objeto o una actividad en forma total. Ejemplo: yad (mano) comprende también brazos; regel (pie) también comprende las piernas.
Cuando Pablo utiliza el concepto raíz en la totalidad del árbol se entiende que el tronco y raíz en esta tipología representan al fundamento de la cultura hebrea, el judaísmo. Ahora habla de las ramas, éstas son los gentiles injertados al tronco, pues el gentil se tiene que injertar, así como serán injertados otros judíos que no practicaban la fe. La iglesia gentil es olivo silvestre; y el olivo natural, Israel sostiene a las ramas y las sustenta con la savia (la Torah). Pablo en esta metáfora diferencia al olivo natural del olivo injertado (gentil) como rama y dice: “No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. No te ensoberbezca, sino TEME.” Quizás entre los cristianos procedentes de la gentilidad romana comenzaba a difundirse un cierto antijudaísmo que se nutría del paganismo. El apóstol rechaza esta actitud y los reprende de manera enfática.
El exégeta Franz Mussner comenta al respecto: “La iglesia e Israel se sitúan en una relación histórico-salvífica indisoluble que, vista desde el planteamiento paulino, no supone que El Todopoderoso haya sustituido a Israel por la iglesia o que haya plantado en el mundo un segundo olivo natural junto al ya existente Israel; en realidad existe un solo olivo natural, Israel, y en él ha sido injertada la iglesia. Las ramas de Israel, temporalmente desgajadas de ese olivo, volverán a ser injertadas al final (Rom. 11:24), lo que implica claramente que esas ramas se conservan en el ínterin y ni se secan ni son quemadas; precisamente esto es algo que tenemos que tener en cuenta. Si ese olivo natural junto con sus raíces (sostiene) a la iglesia (las ramas), entonces la iglesia sigue viviendo de Israel y no puede prescindir de él si no quiere marchitarse. Si se olvidara de Israel se desgajaría de sus raíces. Por eso observa justamente K. Barth que no puede haber verdadero ecumenismo sin incluir en él a Israel.” “La raíz , Israel, sigue aún hoy sosteniendo a la iglesia, e Israel no se ha hundido en la historia, sino que se mantiene en pie al lado de la iglesia como raíz suya. Israel acompañara a la iglesia a través de la historia hasta el final, y la iglesia debería reconocer por fin a Israel como compañero en el camino. Entonces comprenderá con mayor claridad que el Todopoderoso está al lado de ella porque está al lado de Israel."
"Porque no quiero que ignoréis hermanos este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos, que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo.” Pablo usa un concepto tomado del paganismo y muy utilizado en todas sus epístolas para poder ser entendido en un ambiente gentil. En el mundo pagano proliferaban los misterios religiosos como el culto a Isis, Mitra, Diana. Estos cultos se desarrollaban con un ritual secreto o misterioso. Pablo usa el concepto para demostrar su inquietud de cómo ubica Israel con relación a los gentiles en cuanto al plan salvífico. Aunque Israel está endurecido ante el evangelio parcialmente, por voluntad divina, no deja de ser santa, amada de Elohím y fundamento para la salvación. Podemos interpretar que cuando Pablo dice “todo Israel” piensa escatológicamente en un momento en el futuro que se desconoce. ¿Quiénes están incluidos en esta frase? Y ¿cómo se salvará? Sobre este punto hay diversos debates teológicos; unos afirman que se convertirán al evangelio cuando ocurra la parusía (segunda venida) y otros opinan que alcanzarán la salvación en una forma especial. En primer lugar el texto no habla de una conversión, sino de endurecimiento y de salvación. Endurecimiento que el Todopoderoso quitará, como está escrito en referencia a Isa 59:20-21, Isa 29:7, Jer 13:33-34.
En el verso veintisiete, Pablo aclara quiénes están endurecidos, los que han pecado y se han apartado de la Torah, “Y éste seá mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados.” Ahora aclara la diferencia entre gentiles y judíos: “Así que en cuanto al evangelio, son enemigos (otra traducción: contendores) por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres (pacto de Abraham).” Las expresiones “amados en razón de la elección” y “los dones y la vocación de Elohím son irrevocables,” tienen como única razón de ser el fundamentar la permanencia del ser-amado de Israel en la idea de la irrevocabilidad de las promesas de Elohím, o lo que es lo mismo, a partir de su fidelidad (fe). Los paganos ya experimentaron la misericordia de Elohím por el Mesías, ellos también fueron desobedientes en otros tiempos, como ahora todavía lo es Israel. Por consiguiente el Todopoderoso ha incluido a todos, paganos y judíos (apartados) en la desobediencia, para perdonarlos “a fin de apiadarse de todos.” De ella Israel no esta excluida porque el Todopoderoso sigue siendo fiel a sus promesas, aquéllas que en un tiempo había hecho a los patriarcas y que nunca revocará. Es la misericordia o gracia de Elohím sobre la elección, vocación y promesas de Israel que se salvará en una forma especial y no por una conversión. “Israel, yo nunca te olvidare,” Isa. 14:21, “Israel será salvado por el Todopoderoso con una salvación eterna,” Isa. 45:17, “En Elohím hallará la salvación y la gloria toda la descendencia de Israel,” Isa. 45:25.
Desde el verso veintidós al veinticuatro habla de la bondad y misericordia de Elohím con las ramas del olivo natural (hebreos sin fe) desgajadas, que en su momento el Todopoderoso las restaurará: “¿Cuánto más éstos, que son ramas naturales, serán injertados en su propio Olivo (Israel)?” Porque son pueblo propiedad del Eterno, “pueblo de su propiedad,” Exo.19:5, Dt. 7:6, 14:2, 26:18. “En el día que yo preparo constituirán mi propiedad, dice Yahwéh de los ejércitos; yo los perdonaré como perdona un hombre a su hijo que le sirve,” Mal. 3:17. Pablo enseña que este endurecimiento al pacto mesiánico está dispuesto por el Todopoderoso y no por los hombres para que los gentiles entren a la salvación. Esto es un MISTERIO, “que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.” Al final del discurso dice: “¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” con referencia a la providencia salvífica de Elohím tocante a las acciones con Israel.
Aun cuando Israel no se incline al evangelio, no por esto perdió su naturaleza de pueblo del Eterno; precisamente las circunstancias de su “endurecimiento” contribuyeron en modo decisivo a que Israel se haya conservado hasta hoy como pueblo de Elohím. Es muy poco verosímil que un Israel que se hubiera convertido al cristianismo en su totalidad no hubiera perdido sus rasgos culturales. El judaísmo se habría disuelto en el mundo, pero el Todopoderoso lo evité para demostrar ante los pueblos, con el ejemplo de Israel, su poder y su gracia. Pablo no ha tachado a Israel porque el Todopoderoso tampoco lo ha hecho; lo que hace es reconocer que los judíos se han convertido en bendición y salvación a las naciones, por el pacto mesiánico. Todo Israel será salvo. Pablo no pierde de vista a su pueblo de origen porque según su convicción Yeshúa es el Mesías de Israel.
Recapitulando el mensaje: Pablo nunca excluye a su pueblo de la promesa de salvación, Pablo reconoce los privilegios de su pueblo. Pablo contempla a los pueblos paganos y su salvación con relación a Israel, cosa que no ha hecho la teología cristiana hasta nuestros días. Pablo no ha dispensado a los judíos de la ley. Pablo es parte del olivo natural que sustenta las ramas. El Elohím de Pablo es el Elohím de Israel. Pablo utilizó las Escrituras Hebreas y pensó en categorías judías para su mensaje. Ningún hombre de la iglesia primitiva amó tanto a Israel como Pablo. “Digo la verdad en el Mesías, no miento, y mi conciencia lo atestigua en el espíritu santo. Grande es mi tristeza y llevo un dolor incesante en mi corazón, pues estaría dispuesto hasta a verme apartado del Mesías en favor de mis hermanos, de mis parientes según la carne,” Rom. 9:1-3. Pablo no paganizó a Israel ni le negó su calidad de pueblo santo de Elohím. Para Pablo, Israel sigue siendo el pueblo de Abraham. La teología cristiana debería aprender de una vez a pensar y hablar de Israel del mismo modo que lo hizo el apóstol judío Pablo.
HISTORIA DE LOS JUDIOS SEFARDITAS
HISTORIA DE LOS JUDIOS SEFARDITAS
Hace 2000 años que los judíos, presos, esclavos de los Romanos, llegaron a Sefarad (España). Posiblemente, entraron por el cabo gallego de Finisterre, que en latín significa Fin de la tierra. En Galicia, se asentaron raíces de judíos sefarditas y de otros que se instalaron en otros países. Los judíos llevados a Babilonia, Mesopotamia, fueron traídos a España y le dieron el nombre de SEFARAD, del que se dice que significa Lejísimos de Israel.
Aquí, todos, cristianos, seguidores de Cristo, o de la TORÁH entregada por EL ETERNO a Moisés, reorganizaron bajo el mandato romano importantes trabajos y principales proyectos. Cuando vinieron los visigodos, ya empezaron muchos judíos a renegar de su fe judía y convertirse al catolicismo por interés de posición social o de otro tipo. Podríamos relacionar a los sefarditas como descendientes de la Casa de Israel o de la Casa de Judá, así como otros judíos como askenazis, centroeuropeos, se asentaron en Alemania, Polonia, Rumania y otras partes de Europa.
Hubo un momento que la mitad de la población judía en Europa era sefardí, aquí en Iberia, que viene de Ivri, y al parecer también viene de ahí el nombre del río Ebro. Ivri significa hebreo como nombre, apellido de familia. España tiene huellas judías por Extremadura, Cáceres, Coria, Trujillo, el bonito barrio judío del pueblo de Hervas, Toledo y partes de Cataluña. El esplendor judío alcanza su cima en el siglo doce, y empieza su decadencia en el catorce. Ya en 1391 las grandes conversiones por amenazas de los Gobiernos y de la Iglesia Católica son terroríficas, hay matanzas en Sevilla de judíos.
En el año 1481, dice la historia, El Vaticano estableció la Santa Inquisición en España y por los próximos 11 años muchos miles de judíos Españoles fueron forzados al convertirse a la religión Católica. Otros fueron torturados y quemados al momento por Los Quemadores después de la misa del domingo en iglesias alrededor de Barcelona, Madrid, Sevilla, y Toledo. Por fin en el 1492, los Reyes Católicos Fernando e Isabel ordenaron la expulsión total y final de todos los judíos Españoles. Poco después, en el 1497, el Rey Manuel de Portugal, ordenó su expulsión de su reino.
De esta manera, los Judíos Sefarditas fueron forzados al exilio por los Imperios de España y Portugal. Una porción del exilio fueron a los Balcanes, Gran Bretaña, el mediano oriente, y a África del Norte. El miedo de judíos no conflictivos conversos (ANUSIM, en hebreo) era tal que los padres decían a los hijos que cerrasen la boca sobre su sangre y religión para liberarse de morir en la hoguera o bajo otros tormentos.
Esos judíos sefarditas nos dejaron una gran lista de apellidos, quizá mas de 10.000, normales. Muchos que fueron a México fueron allí también asesinados por la Inquisición y así en otros países. El pueblo judío, siempre errante, encontró moradas por la persecución de la Inquisición en muchos países europeos y Latinoamericanos. La mayoría de nosotros los latinoamericanos que hemos sido cristianos católicos o evangélicos tenemos fuertes lazos israelitas en nuestros genes con aquellos de la Casa de Israel o la Casa de Judá que fueron dispersados como lo vimos anteriormente y nuestros apellidos son la evidencia más tangible de esta realidad.
Dadas las persecuciones que la Casa de Israel y la Casa de Judá ha sufrido a lo largo de su historia, muchos de ellos emigraron hacia España donde se instalaron y convivieron durante muchos años.
El mismo Cristóbal Colón el descubridor de América era descendiente de judíos al igual que los marineros que le compañaron en sus viajes a América. Con este precedente sumado a que Luego vinieron a Latinoamérica miles de Españoles más, cuyo origen era judío la sangre judía se mezcló con la sangre de nuestros primeros habitantes de América, dando lugar al mestizaje y la posterior adquisición de apellidos Españoles por parte de los habitantes originales de América y sus descendencias resultantes. Estos Españoles recién llegados a América no eran practicantes del judaísmo sino que por los eventos explicados en el capítulo 1 ya eran creyentes cristianos de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, sembrando así la religión cristiana alejada de sus raíces hebreas en todos los
Pueblos americanos conquistados.
SIGNIFICADO DE LOS APELLIDOS
Hay decenas de miles de apellidos judíos utilizando la combinación de colores, elementos de la naturaleza, oficios, ciudades y características físicas. Un pequeño ejercicio es preguntarnos: ¿Cuántos apellidos judíos podemos reconocer con la raíz de las siguientes palabras? Colores: Roit, Roth (rojo); Grun, Grien (verde); Wais, Weis (blanco); Schwartz, Swarty (negro); Gelb, Gel (amarillo).
Panoramas: Berg (montaña); Tal, Thal (valle); Wasser (agua); Feld (campo); Stein (piedra); Stern (estrella). Metales: piedras preciosas y sustancias: Gold, Silver, Kupfer, Eisen, Diamant, Rubin, Perl, Glass, Wein (oro, plata, cobre, hierro, diamante, rubí, perla, vidrio, vino). Vegetación: Baum, Boim (árbol); Blat (hoja); Blum (flor); Rose (rosa); Holz (madera).
Características físicas: Shein, Shen (lindo); Lang (alto); Gross, Grois (grande), Klein (pequeño). Oficios: Beker (panadero); Schneider (sastre); Schreiber (escribiente); Singer (cantor). Las palabras se utilizaron en forma simple, combinadas y con el agregado de sílaba como son; hijo, man: hombre, er: que designa lugar, y se agrega preferentemente después al final del nombre de la ciudad. En muchos países hicieron terminar los apellidos al uso del uso del idioma del país como el sufijo "ski" o "sky", "ska" para el caso de mujer, "as", "iak", "shvili", "wicz" o "vich".
Entonces, con la misma raíz, tenemos por ejemplo: Gold, que deriva en Goldman, Goldanski, Goldanska, Goldas, Goldiak, Goldwicz. La terminación indica qué idioma se hablaba en el país donde se originó el apellido.
APELLIDOS ESPAÑOLES
Entre los apellidos de judíos Españoles es fácil reconocer oficios, designados en árabe o en Hebreo, como Amzalag, joyero; Saban, jabonero; Nagar, carpintero; Haddad, herrero; Hakim, médico; profesiones relacionadas con la sinagoga como Hazan, cantor; Melamed, maestro; Dayan, juez; y títulos honorables como Navon, sabio; Moreno, maestro nuestro y Gabay, oficial. Es popular el apellido Peres, muchas veces escrito Pérez, con la terminación idiomática Española. Pero no es apellido de origen Español sino la palabra hebrea que designan los capítulos en que la TORÁH (los cinco libros de Moisés), se divide para su lectura semanal, a efectos de completar en todo el año la lectura de la TORÁH. Muchos apellidos Españoles adquirieron pronunciación azkenazi en Polonia, como ejemplo Castelanksi, Luski (que viene de
Huesca, en España). O tomaron como apellido Spanier (Español), Fremder (extraño), o Auslander (extranjero). En Italia la inquisición se instauró después que en España, de ahí que hubo también judíos italianos que emigraron a Polonia. Aparece el apellido Italiener y Welsch o Bloch, porque Italia es llamada Wloche en alemán.
APELLIDOS DERIVADOS DE LA BIBLIA
Una buena cantidad de apellidos judíos deriva de nombres bíblicos o de ciudades europeas del Asia Menor. Esto muchas veces les hace llevar consigo las huellas del lugar en que se originó. Tomemos como ejemplo de "raíz de apellido" el nombre de Avbraham. Hijo de Avbraham se dice distinto en cada idioma. Abramson, Abraams, Abramchik o Abramescu en alemán u holandés. Abramov o Abramoff en ruso. Abramovici, Abramescu en rumano. Abramski, Abramovski en
lenguas eslavas. Abramino en Español, Abramelo en italiano. Abramian en armenio, Abrami, Ben Abram en Hebreo.
Bar Abram en arameo y Abramzadek o Abram pur en persa. Abramshvili en georgiano, Barhum, Barhuni en árabe. Los judíos de países árabes también usaron el prefijo ibn. Los cristianos también han tomado sus apellidos con agregados que significan "hijo de". Los Españoles usan el sufijo "ez", los suecos el sufijo "sen" y los escoceses ponen "Mac" al principio del apellido. Los apellidos judíos no tomaron la terminación sueca ni el prefijo escocés. Se puede constatar
esas variaciones mirando en la guía telefónica cuantos apellidos hay derivados de Avbraham, Isaac y Jacob. Hay también apellidos judíos que siguen el nombre de mujeres, pero es menos común.
A veces esto sucedía porque las mujeres eran viudas o por alguna razón eran figuras dominantes en la familia. Goldin viene de Golda. Hanin de Hana. Perl o Perles de Rivka. Un dato curioso lo presenta el apellido Ginich. La hija del Gaón de Vilna se llamaba Gine y se casó con rabino venido de España. Sus hijos y nietos eran conocidos como los descendientes de Gine y tomaron el apellido Ginich. También hay apellidos derivados de iniciales hebreas, como Katz o
Kac, que en polaco se pronuncia Katz. Son dos letras en hebreo, K y Z iniciales de las palabras Kohen Zedek, que significa "sacerdote justo".
APELLIDOS ADQUIRIDOS AL VIAJAR
En apellidos que derivan de ciudades el origen es claro. Romano, Toledano, Misnki, Cracovia.
Otras veces el apellido muestra el camino que los judíos tomaron en la diáspora. Por ejemplo encontramos en Polonia apellidos como Pedro que es un nombre Español. ¿Qué indica?
Fueron judíos que escaparon de la inquisición Española en el siglo XV. En su origen, posiblemente eran sefaradim, pero se mezclaron y adaptaron al medio azkenazi. Muchas abuelas polacas se llaman Sprintze. ¿De dónde viene ese nombre? ¿Qué significa? Piensen que en Hebreo no se escriben las vocales, así que es un nombre que se escribe en letras hebreas SPRNZ, que en polaco se lee Sprintze, pero como lo leeríamos si le pusiéramos vocales, en Español, sería Esperanza, que escrito en Hebreo y leído en polaco resultó Sprintze.
CAMBIOS DE APELLIDOS
Hay tantas historias en los cambios de apellidos. Durante las conversiones forzosas en España y Portugal muchos judíos se convirtieron adoptando nuevos apellidos, que las parroquias elegían para "cristianos nuevos" como Salvador o Santa Cruz. Otros tomaron el apellido de sus padrinos cristianos. Más tardes, al huir a Holanda, América o al Imperio Turco, volvieron a la religión judía, sin perder su nuevo apellido. Así aparecieron apellidos como Díaz, Errera, Rocas, Fernández, Silva, Mendes, López o Pereira.
Otro cambio de apellidos lo causaron las guerras, la gente perdió o quiso perder sus documentos y se "consiguió" un pasaporte con apellido que no denunciara su origen, para cruzar a salvo una frontera o a escapar del servicio militar. A
fines del siglo pasado el Zar de Rusia, reclamaba 25 años de servicio militar obligatorio. Cuántos inmigrantes huyeron de Rusia y Ucrania con pasaportes cambiados para evitar una vida dedicada al ejercicio del Zar. Otra cuestión es que somos hijos de inmigrantes y muchos apellidos se desfiguraron al cambiar de país y de idioma. A veces los empleados de Aduana, otras el mismo inmigrante que no sabía Español lo escribían mal. Por eso muchos integrantes de la misma familia tienen apellidos similares en sonidos pero escritos con diferente grafía. Además en Polonia la mujer tenía un apellido diferente al varón, terminaba en "ska" en lugar de "ski" pues indicaba el género.
A CONTINUACIÓN UN RESUMEN DE APELLIDOS ESPAÑOLES PROCEDENTES DE
PERSONAS JUDÍAS (EXITEN MILES MÁS).
Ala, Abadía, Abanillo, Abarim, Abed, Alcazar, Alcañiz, Alemán, Baltasar, Barba, Barceló, Barcelona, Baro, Barrachina, Barrionuevo, Berenguer, Belluga, Caballero, Cabeza, Cabezudo, Cabra, Cáceres, Cádiz, Caldero, Campo, Canete, Carrillo, Cazorla, Chaves, Chico, Chavariz, Chelva, Chapetel, Colombo, Correa, Dalmau, Darmon, Daroca, David, Dávila, Delgado, Díez, Domenech, Donlope, Dormido, Duarte, Elías, Elisa, Elvira, Enero, Enríquez, Escalera, Escobar, Escribá, Espíritu Santo, Espinosa, Espino, Fabib, Fadol, Fajardo, Farache, Faral, Faras, Farias, Faro, Fernándes, Ferrando, Ferrer, Ferrera, Fierro, Fuertes, Fuster, Gabirol, Galaf, Galiana, Gallego, Gallo, Gálvez, Gaona, Garcés, García, García de Moros, Garro, Gato, Gerona, Gilabert, Gil, Haro, Hasid, Hassan, Hascan, Henríques, Herrero, Herrera, Hervás, Hierro, Hospital, Hoz, Illesas, Iniesta, Ismail, Izquierdo, Jara, Jaime, Jordán, Julia, Kahn, Kayffman, Kesselman, Kohan, Krispin, La Torre, Lacalles, Laparda, Laparra, Lara, Laredo, Lauria, Leo, Lerin, Levi, Leyba, Macanas, Macia, Machado, Marqués, Mayo, Mazana, Mazín, Medina, Meir, Melero, Nadal, Nájara, Narváez, Navarro, Natanel, Negrín, Nieto, Noé, Obadia, Obrador, Olivera, Oliveros, Olivos, Olmos, Orduña, Orella, Orgaz, Ortega, Osorio, Pacheco, Padre, Padresanto, Padron, Palache, Palma, Pardo, Paredes, Preciado, Pujol, Pulgar, Querido, Quersi, Quirós, Rabatoso, Ramírez, Ramos, Ravel, Rebasa, Redó, Reina, Rossel, Rosales, Ros, Saavedra, Sabina, Sagarra, Salami, Salgado, Salom, Sánchez, Sánchez De Toledo, Sánchez De Ocaña, Sastre, Tabora, Talavera, Tamarit, Tarazona, Tejedor, Terrasa, Thomas, Toledo, Úbeda, Ulloa,
Urrea, Usua, Usillo, Vaamonde, Valderrama, Valencia, Valera, Valeriola, Valero, Vall, Valls, Vaquero, Y un largo etcétera como zaforteza, Zaragoza, Zarco, Zayat, Zorrila.
Hacemos esta presentación de las Diez Tribus Perdidas y de la historia de los judíos sefarditas para abordar un punto trascendental y que le dará una nueva perspectiva de la interpretación correcta del papel de nosotros los creyentes en YAHESHÚA que vivimos en el extranjero, lejos de la tierra de Israel, ya sea que tengamos genes judíos-israelitas o no. Por medio de YAHESHÚA somos adheridos como pueblo.
Las personas pertenecientes a la Casa de Judá se les llaman judíos y a las personas pertenecientes a la Casa de Israel o Efraín (diez tibus) se llaman Israelitas. Los Israelitas son todos aquellos descendientes de las diez tribus perdidas que han estado en la diáspora junto con todos aquellos goyim (gentiles) que en YAHSHÚA HAMASHIAJ abracen la TORÁH. Cuando YAHSHÚA regrese unificará las dos Casas: La Casa de Judá y la Casa de Israel haciendo de ambas Casas EJAD (Uno). Esto está profetizado en todas las Escrituras y esta es la correcta interpretación de todas las profecías. Estamos viviendo los tiempos profetizados por Elías. En Latinoamérica habemos muchas personas con apellidos sefarditas y con fuertes lazos judío-israelitas en nuestros genes y millones de personas no conocen esto. Se cree que hay alrededor de 80 millones de latinoamericanos con genes judíos-israelitas. Lo que vemos con esto es que al proceder de linaje israelita nos convertimos en parte de esas tribus que están dispersas del pueblo de Israel en las naciones. Ahora bien, ser pueblo de Israel no consiste en tener genes judíos o israelitas sino que por medio de YAHSHÚA somos todos (judíos, latinoamericanos con genes judíos israelitas y las personas sin vínculos judíos-israelitas) pueblo de EL ETERNO si vivimos en TORÁH, es decir sin transgredir o desobedecer los mandamientos de la TORÁH. Con este abordaje nos damos cuenta perfectamente que las interpretaciones greco-romanas que nos han heredado son incorrectas y que YAHSHÚA es el Mesías del pueblo de Israel (un todo) y solamente si somos pueblo de Israel (tanto gentiles como judíos) podremos reinar con YAHSHÚA cuando el regrese no por una Iglesia sino por sus hermanos judíos creyentes, que hayan regresado a sus raíces hebreas, viviendo en la TORÁH de vida que YAHSHÚA HA MASHIAJ vivió, desechando las vanas interpretaciones y engaños que lo único que pretenden es alejar a la mayor cantidad de personas posible para su condenación eterna, motivados por un espíritu de error que es el anti-Mesías. Estamos viviendo un despertar mundial del retorno de las Tribus esparcidas junto con aquellos extranjeros que crean en YAHSHÚA volviendo a nuestras raíces en TORÁH.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



